| Camareros a veinte duros |
| Ana Isabel Espinosa |
| 13 feb 2008 actualizado 08:51 CET :: Leído 192 veces |
| Andan diciendo por ahí que con tanto emigrante trabajando en hostelería ya no se puede tomar un café en condiciones en este país y la cosa trae cola, porque dónde que esté mal pagado y las horas de trabajo sean muchas no trabaja un emigrante, pues en ninguna parte, porque para su desgracia, manos trabajadoras y poco cualificadas era lo que nos faltaba en España, que, gracias al desarrollo económico, al igual que pasó en otros países europeos, los nacionales aspiramos a ganar más y trabajar menos, cualificándonos en nuestras respectivas profesiones. Y de eso se trata , de cualificación profesional, de ese currículo ,me da igual que sea laboral o meramente académico, que te hace digno de formar parte de una empresa y de obtener un merecido puesto de trabajo, equiparable a tus aptitudes y a tus expectativas. Y es ahí donde empieza el alambre de espino ,porque el que está preparado ,porque ha estudiado o se lo ha currado en la vida, empieza en cualquier parte, ciertamente desde abajo , pero por poco que valga sale pitando de allí donde solo recibe poco salario y mala consideración, quedándose solo los que no pueden ir a otra parte ,bien porque en su país la cosa está malamente y aquí ganan el suficiente dinero para levantar su casa y sus hijos, darles una buena educación y atenderlos como se merece cualquier persona , y aquellos otros que no valen , ni valdrán , en toda su vida , para hacer puñetas. Y de estos últimos era de los que quería tratar , porque para mi que son mayoría , porque no hay día que no encuentre en mi camino alguien que se vanagloria de que el puesto donde está , se lo ganó , no con el sudor de su frente ,ni el dolor de su espinazo, sino porque pagan poco y mal , y eso parece que ya vale como buena excusa , para hacer las cosas o mal , o peor. En lo de los camareros ,como en el resto de las profesiones , lo tengo muy claro, me da igual que sea hombre o mujer, del color o de la nacionalidad que le de la gana, de la condición física que mejor le parezca, y ni les cuento ya de a quien vote o le guste para presidente, que me la repanpinfla, pero lo que sí le exijo es educación y que hagan bien su trabajo, que digo yo que para hacer un trabajo bien hecho, la mayoría de las veces lo único que hay que hacer es ponerse y meterle ganas, ser responsable y no cachondearse con los que tenemos que sufrirlos, a ellos, o a su falta de profesionalidad, que por desgracia ,va demasiado unida a que el más inútil siempre se quedará en el trabajo eternamente, porque sabe de su inutilidad y de sus ganas de no aprender ,perpetuándose y jorobándonos a todos aquellos que tenemos que aguantarlo. Por eso lo tengo muy claro ,si no me gusta algo ,lo digo , y si no me gusta como me sirven un café o como trabaja una determinada persona, no vuelvo a entrar en el sitio que trabaja, a gastar mi dinero, tal vez así se dé cuenta quien contrata, de que muchas veces vale más tratar bien a la gente e invertir en ella ,que coger lo que sea, por muy barato o explotable que a él le parezca.. Por eso no pidamos peras al olmo y si queremos un servicio esmerado en hostelería , o en cualquier otro sitio no busquemos precios competitivos que van aliados a mal servicio y poca atención, porque los años de estudios y la formación hay que pagarla, vengan de donde vengan, igual que si queremos comer de chef nos vamos a un restaurante de cinco tenedores, sin importarnos la nacionalidad que tenga , y no a la tasca de la esquina, por mucho que el dueño sea primo de nuestro vecino de piso. |
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