HIMILICON EL RESCATADOR
“Mi nombre es Hemelias y soy fenicio,el Gran Consejo de Sufetas,Organo Supremo de direccion y control Politico de nuestro pueblo, me ha ordenado guardar incluso con mi vida ,tal fuera el caso de caer en manos enemigas,los secretos de la expedicion transcurrida en mi busqueda y posterior conduccion a mi tierra natal,que quedaran detallados por una nueva forma de escritura que los dioses han tenido por bien mostrarme.
Este sencillo sistema de escritura por el que logro comunicarme y por el que intentaré dejar reseñados todos y cada uno de los hechos ocurridos durante esa epoca de mi vida para el posterior examen y critica de nuestros dirigentes,me ha sido mostrado como ya he indicado por cortesia divina, pues jamas hubiera podido intuir que solo gracias a la adaptacion ,con poco mas de veinte signos,y eliminando de forma radical los simbolos pictoricos y los jeroglificos de los egipcios y asirios,para basarme preferentemente en el valor que se escucha, y relacionarlo desde su origen con la letra de la que procede,podria inventar una lengua escrita por la que nuestro pueblo puede llegar a comunicarse con sus socios comerciales extendidos por medio mundo y por la que puedo expresar mis pensamientos y regalarlos a la posteridad.
Tengo que dejar claro en estos papiros,para decir la verdad y que quedé detallado para los que nos sucederan,que no fui el creador único de estos signos, sino que estudié los avances hechos por palestinos y egipcios,en las transformaciones de los simbolos primitivos en signos mas faciles de usar y trabajar con ellos,aunque darles sonido acorde con las palabras que usamos sí es unicamente invencion mia Y no me averguenzo de esta jactancia al reconocerlo,porque me costó casi la vida llevar a cabo este empeño.
Esta nueva forma de escritura,que he descrito anteriormente y en la que ahora me expreso,se debe en su origen a los palestinos que comerciaban con los egipcios en las minas de turquesas del Sinai, en las cuales, yo ejercia el poco agradecido oficio de acarreador de agua ,llevando sobre mis fragiles espaldas un tonel de madera,casi tan pesado como mi propio cuerpo,y que me cubria por completo desde la cabeza,donde me lo sujetaba con firmeza una correa de cuero,hasta las piernas,contra las que rozaba su aspereza,abriendome llagas que no tardaban en supurar bajo el sol.
Dentro del caliente tonel,hervía con el sol del desierto,un agua hedionda y fetida.Este era el premio con el que mis amos palestinos obsequiaban a los sedientos mineros ,para que no desfallecieran en su importante labor de extraccion de las maravillosas piedras ,que luego de talladas por las expertas manos de un orfebre ,pasarían a valer mas que el mismo oro e infinitamente mas que cualquiera de nuestras miserables vidas.
Creo que es importante detenerme en este punto de la narracion para destacar que no nací esclavo , como pudiera parecer por el cariz que estan tomando los hechos, sino que fui el primer hijo de Esmudaraz,Principe de Gadir,porque asi es considerado mi padre por amigos y aliados comerciales,en todas aquellas tierras y mares en las que se respeta el nombre de Gadir.
Quiso la mala fortuna que un dia de felicidad en mi familia,cuando celebrabamos el nacimiento del segundo hijo de mi padre,mi hermano Himilicon,me aventurase en la costa,separandome de la proteccion de los muros de la ciudad.
Llegué hasta alli en compañía de unos amigos,hijos de familias gadiranas que habian acudido al banquete de celebracion del nacimiento.De las risas y juegos infantiles pasé bruscamente al llanto al sentirme atrapado por bandidos a los que no habia visto acercarse.
Sin darme tiempo ni a pedir auxilio,fui capturado y amordazado por piratas de los mares que me alejaron en su barco de mi patria amada y de mi familia
Estos piratas,aventureros ,contrabandistas,asesinos y sanginarios, saqueaban periododicamente nuestras costas;eran los llamados Shardanas,que actuaban ademas como mercenarios de egipcios,en caso de necesidad,y eran capaces de aliarse al mismisimo Moloch,dueño y señor de los infiernos abismales,por conseguir un poco de oro.Eran asimismo considerados como un pueblo errante,sin asiento fijo,habiles luchadores con la espada y el escudo,aunque las lenguas expertas de los esclavos a la luz confiada de las fogatas decian que procedian de la lejana costa de Siria.Sus ojos huidizos y fieros,eran el adorno perfecto para su magnificos cuerpos, dotados para la lucha y la violencia de tal forma ,que los llevaba a disputar entre ellos,en caso de aburrimiento,terminando el vencido con las tripas rodando por el costado del barco,muriendo entre exclamaciones de rabia y maldiciones hacia quien lo habia vencido,coreado por las risas del resto de sus compañeros.
Yo les odiaba con la misma intensidad que los temia,y no era extraño,porque si en el barco,tranquilos,sin enemigos cerca ,disfrutaban matandose unos a otros,aun era mas terrorificos cuando se preparaban para una incursion en lo que ellos consideraban territorio enemigo.Entonces, vestidos con sus mejores corazas de bronce ,brillando a la luz del sol,con la calavera de la muerte en su frontal y cubiertos con sus cascos terminados en cuernos afilados, en los que se decia que ensartaban a sus adversarios vencidos,con mis ojos de niño de aquella epoca,los reconocia como las representaciones vivientes de los siervos de Moloch,el demonio de los abismos infernales,con el que tantas veces me habian asustado los viejos criados de mi padre al narrarme historias espeluznantes a la luz de la luna.
Creo que Astarté,la hermosa Diosa de los ojos profundos y negros, me protegió con su indulgencia para que en uno de sus arrebatos furiosos no me tiraran por la borda del barco,acabando con lo que para ellos era una inutil existencia y sirviendo asi de alimento a la voracidad de las alimañas marinas,pero mi bienamada Diosa de la fortuna,en cambio,no pudo librarme de la agonia producida por la separacion de los mios,durante el viaje que me llevaria a mi postrera vida de esclavitud,y tampoco de recibir patadas,puñetazos,y algun que otro lote de latigazos amarrado al palo mayor,juegos malditos con los cuales pretendian fortalecer mi carácter y de paso divertirse,hasta llegar a nuestro lejano destino en el puerto de Sais , ya en el extraño Reino de Egipto.
En Sais, estercolero de ladrones y prostitutas,cuna de las mas bajas y rastreras pasiones,me vendieron al mejor postor,desnudo sobre una plataforma de madera,asediado por las miradas de todos aquellos extraños que se reian con mi desgracia,sin compadecerse de mi estado de abandono,solo escudriñandome como mi padre lo habia hecho infinidad de veces en mi presencia,con los animales que se disponia a comprar para surtir nuestra despensa.
En este infame caso,no era un animal de cuatro patas lo que se ofertaba,sino un niño que aun no habia hecho su promesa de virilidad ante el templo del venerado Melkart,y la compra final tras multiples regateos fue realizada por un palestino que comerciaba con sus hermanos en las minas del Sinai , aun de territorio egipcio, pero de su propiedad.
Por ello desde Sais,desde sus muelles infectados de ratas y barcos piratas,con gentes miserables llegadas de lugaresextraños y desconocidos para mi, fui conducido por el maloliente beduino que me habia comprado hasta el desierto,con la misma delicadeza que si se tratase de un fardo de comida para los cerdos,envuelto en una asquerosa manta que raspaba mi desnuda piel y transportado a empujones sobre los lomos de un asno ,que con su trote cansino me llevaba hacia la desolacion de la esclavitud.
Aun con mi mente infantil ,no dudeé ni por un instante en que este trato de favor al transportarme sobre el animal se debia a que mi amo sabia con seguridad de comerciante en esclavos, que dada mi niñez y mi fragilidad tras un viaje horrible en el barco pirata, no podria soportar la distancia que nos restaba hasta llegar a su poblado de ningun otro modo,y que el poco metal por el que habia trocado mi vida,me daba un cierto valor inicial para que él no deseara perderme.
Considerando todos estos pormenores que atormentaban mi cerebro cansado, procuré no mermar este menguante valor, protestando, ni suplicando clemencia y aunque me mareé por las muchas vueltas y cabezadas que pegué sobre la grupa del asno,al estar tumbado y cegado por la manta con olor a pobredumbre que me cubria totalmente de cabeza a pies,no consentí a mi boca gemir, ni a mi cuerpo protestar y ni por un instante me rebelé en ese proposito ,ni hice ningun movimiento que pudiera molestar a mi reciente amo,no fuera a soltar mis amarraduras y dejarme a bandonado en mitad del desierto a merced de las alimañas que lo pueblan.
Asi ,dolido pero con la conviccion de que tramaba mi bien,sorbi una y otra vez,las lagrimas que pugnaban por brotar de mis ojos y me hice fuerte en la idea de que mi padre no descansaria hasta rescatarme ;que debia hacerme merecedor del buen nombre de mi familia hasta ese momento,luchando con mi voluntad para seguir vivo y aprender todo lo pisible de mi nueva situacion.
Al llegar al desierto ,con hambre, con sed y con el cuerpo mordido por la dureza del largo viaje,tuve aun que soportar las burlas de los jefes palestinos,hermanos y socios del que me habia comprado, respecto a mi persona y a mi devastadora figura,porque al contrario que se dice de una Reina que fue presentada a su esposo envuelta en una alfombra,para asombrarlo con su belleza en comparacion con la de la prenda que la habia ocultado,el maloliente palestino que me compró en Sais, me mostró a sus hermanos,despues de tirarme del caballo de una patada,jalando por un lado de la manta y dejandome en el suelo,desnudo y magullado como un animal herido.
Nunca habia sido un chico fuerte,es bien cierto, tal vez debido a que mi madre habia sido una mujer pequeña y astuta ,de raices semitas que habia ayudado a mi padre a fundar la base de sus negocios,pero que fue incapaz de soportar un terrible parto,que la llevó hasta la presencia de Astarté demasiado pronto.Por eso debió criarme una nodriza que no se prodigó en cuidarme mas que lo indispensable y asi consiguió finalmente que gracias a su ignorancia y descuido,siempre hubiera sido un crio enfermizo y pequeño para mi edad,aunque, en cambio superara en destreza y en rapidez de pensamientos a todos mis compañeros de juegos infantiles.
Mi padre,sabio como un delfin, cuando conocio mis especiales habilidades,me instruyó en el uso de los negocios y en las habilidades que todo buen comerciante debe tener.
Desde mi llegada a la mina me propuse que no acabarian conmigo,era demasiado facil darles la excusa de batirme,y que acabaran con mi vida.
Decidi luchar, pensando en mi pueblo y en mi familia,sobre todo en el recuerdo de mi padre,que no descansaria hasta hallarme,aunque fuera al final de esa oscura mina.Cuando ese momento llegara queria que estuviera orgulloso de mi y de lo que habia hecho ,de esta forma, a pesar de que en los siguientes años tuve que sufrir la locura de la esclavitud,y soportar el calor de las profundidades de la tierra volcanica durante el dia y el frio de los lugares sin nombre,durante la cerrada noche ,fui prosperando en esta idea,que me mantenia vivo y me hacia mas fuerte cada dia que conseguia sobrevivir.
En las minas existia una disciplina propia del ejercito,cada chico que acarreaba agua ,estaba ligado de por vida a un peloton de esclavos egipcios a los que debia asegurarse de que nunca les faltaria agua de beber, cuando la pidieran.Su vida estaba unida a ellos como una mortaja a su difunto.
Me perdonaran que diga que ,sinceramente, disfruté el momento final en que el ultimo de aquellos esclavos murió con el alma reseca por el fuego del sol del desierto,mientras que yo quedaba en pie,debil como un cachorro herido, pero vivo,porque aquella victoria contra el dolor y el sufrimiento me convenció con la certeza que te da la cercania de la muerte, de que podria lograr mi proposito de salir de alli con bien.
Mis amos palestinos no podian creer en la fortaleza de mi voluntad sobrepasando la debilidad de mi cuerpo.Ningun otro niño de los llegado durante el año de inicio de mi esclavitud, habia conseguido sobrevivir mas que su peloton de esclavos excavadores(hombres fuertes y robustos,en su mayoria acostumbrados a los trabajos pesados,frente a crios endebles y enfermizos que caian abatidos por la fiebre y el hambre al poco tiempo de llegar).
Lo mas natural era que el desenlace fatal ocurriera pronto,tanto que ni siquiera tuve tiempo para recordar las caras de los muchos chicos traidos desde miles de lugares extraños en los dias posteriores a mi propia llegada ,que dias ,semanas o meses mas tarde fueron cayendo uno tras otro,extenuados por las nefastas condiciones de trabajo,por la dureza del clima y por la escased de comida.
Los amos palestinos,inmersos en su codicia,ni tan siquiera les echaban encima un poco de arena del desierto cuando desfallecian,sino que asi como caian muertos sobre la arena,con su barril de agua sobre la magullada espalda,alli se quedaban,en una mueca final de agonia.Todo lo mas, se les daba una patada para separarlos de su valiosa y enfermiza carga y se dejaban a la vista de curiosos y alimañas,que ya merodeaban por alli a pleno dia esperando impacientes,con vuelos cada vez mas cercanos a que su racion de esclavo se pudriese bajo el sol.
En mi caso ,un ansia interior me daba fuerzas para seguir combatiendo aun en las peores circunstancias y la escased de comida no era un impedimento para mi supervivencia puesto que siempre habia necesitado de muy poco alimento para hacer funcionar a mi organismo al maximo Estas circunstancias excepcionales, hicieron que los amos se fijaran mas en mi, y que los esclavos me temieran y no se atrevieran a meterse conmigo,sobre todo por la creencia(inventada y acrecentada por mi para no tener que luchar con los mas fuertes por la comida o el minimo descanso) que empezó a forjarse en la mina de que yo era la reencarnacion de un espiritu no- muerto que habia regresado del lado oscuro de la muerte para vengarme de mis opresores.
Gracias a estas superticiones que me ocupé de mantener y engrandecer cuanto pude y a mi astucia en saber sacar provecho de todas las oportunidades que se me presentaron,como aprender la lengua de los egipcios y de los amos palestinos o interesarme por sus rudimentarias escrituras,y tambien debido a las habilidades adquiridas gracias a las sabias enseñañzas de mi padre,fui subiendo escalafones,hasta conseguir hacerme respetar por todos
Uniendo a lo anterior el uso del buen trato y las palabras certeras,mas que del latigo y la sangre como hacian otros,llegué a lograr que la producccion en mi grupo de excavaciones fuese muy superior a la de otros grupos de esclavos.Esta fue la segunda vez que los amos se fijaron en mi ,pero con la diferencia significativa de que ahora se traslucian unos beneficios economicos para ellos,que gustaban del oro de la misma forma que los piratas que me habian vendido, sin que les hubiera importado ni mi corta edad ni separarme de mi familia .
Despues de esto ya no me apartaron la vista de encima,hasta que ocupé el lugar de capataz,donde segui aplicando mis metodos justos y pacificos ,sin olvidarme ni por un momento de perfeccionar mis conocimientos cada dia mas.
No me fue dificil crear un alfabeto muy util y sencillo por el que se establecian por escrito las ordenes de cada minero respecto a la extraccion que le correspodia y sus caracteristicas,con identificacion de cada hombre ,su jornada de su trabajo y produccion basica en ese tiempo,comparandolas con las del total y estableciendo un minimo y un maximo ,con el cual los amos podian saber quienes eran los mas productivos y en que momento de la jornada.
Este metodo me abrio nuevas puertas y por primera vez se me llevó ante el principal socio de la explotacion un Principe egipcio,al que yo no habia visto nunca ni conocia remotamnete su existencia y que escuchó mis metodos de trabajo, a pesar de que su cara expresaba claramente el asco que sentia ante mi presencia.Sus ojos perfectamente maquillados miraban mi tieso pelo negro,que no habia probado la suavidad del agua desde mi llegada,solo acariciado por las rugosas manos de la arena y a buen seguro lo comparaba con su cabeza,rapada con esmero por manos de esclavos y perfumada por los mas suaves aceites ,que revoloteaban coquetonamente por mi nariz, indicandome con escarnio, las fragancias que nunca podria oler en mi propio cuerpo de vil esclavo.
Sus vestimentas de seda ,decoradas con hilos de oro,hacian muecas de desprecio a las mias casi inexistentes,pues desde que fui secuestrado las ropas que llevaba me fueron arrebatadas por los piratas,y ya desnudo continué ,hasta que ya mayor pude arrebatar a un muerto sus harapos,para con ellos hacerme una corta tunica que até a mi cintura para proteger algo mis partes menos honorables de la vista de los demas esclavos.
.De todas formas a pesar de ser él,el amo, y yo el esclavo,llegué a la conclusion por su amabilidad al tratarme ,que ,a pesar del desagrado que mi aspecto le producia, los cuantiosos beneficios que yo habia conseguido para el,al inventar el nuevo sistema de comprobacion,eran mas importantes que cualquier otra consideracion para su codicia, y por ellos, olvidaria cualquier otro obstaculo que se interpusiese en su camino.
Desde entonces, mi nuevo objetivo fue servirme de esta avaricia y falta de escrupulos de mis amos,defectos que usados convenientemente, podrian convertirse en un arma beneficiosa para mi,para batallar con mas fuerza en mi constante lucha contra la esclavitud y la muerte, lejos de mi amada tierra gadirana
Imprimí esta conviccion fuertemente en mi alma,por ella creo ,que en el caso de haber tenido que permanecer en las minas durante toda mi vida,no lo habria hecho como esclavo por mucho mas tiempo,porque mis patronos palestinos y el socio egipcio, ya parecian bien dispuestos a facilitarme la tan deseada libertad en unos años ,a cambio de que prosperase aun mas en mi trabajo,donde gracias a mis invenciones y descubrimientos seguian consiguiendo muchos mas beneficios que antes de mi aparicion.
Pero no hizo falta pasar alli mucho mas tiempo,porque un dia apareció un gigante tapado de pies a cabeza, con una tunica manchada por la arena del desierto,que me recordó levemente los colores de los lienzos con los que los hombres de mi pueblo se cubrian cuando iban de travesias y expediciones
Mi corazon dio un brinco dentro de la carcel de su pecho,porque a pesar de los años transcurridos, nunca habia podido olvidar mi pueblo, ni a mi padre,pero ante ese pensamiento alegre,se sobrepuso otro que me inundó de tristeza,creyendo posible la muerte de mi amado padre por su avanzada edad ,al suceder la desgracia de mi secuestro y los muchos años pasados desde entonces.
Asi ,investido por la cruel amargura que llenó mis pensamientos y mi corazon, dejé que uno de los amos, siempre presente en las minas y al acecho de cualquier evento que pudiera interrumpir el buen ritmo de la extraccion, fuera el que le atendiera al forastero y me retiré a mis asuntos,aunque sin dejar de prestarles atencion desde lejos.
Al poco de hablar ,el forastero y mi amo palestino, se dirigieron ,entre grandes aspavientos,a donde yo me encontraba.
Una vez mas mi corazon tembló al temer que el mensajero presagiara la muerte de mi querido padre,pero el gigante llegado del vientre del desierto se paró frente a mi y quitandose suavemente la capucha con la que se cubria la cabeza y parte del rostro,me mostró una faz tan parecida a la de mi creador que no pude evitar emitir un ahogado grito que me brotó de lo mas profundo del alma,porque por un instante creí como cierto tener presente, no a un humano ,sino al alma en pena de mi padre en busca de la mia,que de esta forma me llamaba para llevarme con él al mas alla.
Solo sus fuertes brazos rodeando mi cuerpo y sus gritos de ¡Hemeliass!,!hermano mio ¡,me sacaron de la equivocación.
El mar de tristeza que me habian embargado desapareció como la luz del sol hace borrar las pesadillas que encierra la noche.Por fin,pudo mi mente aclarar que el que tenia delante no era otro que el hermano que habia dejado en la cuna,y del que no habia esperado saber nada porque ni siquiera podia, casi, recordar su existencia. En cambio él,azuzado por el deseo de mi padre de encontrarme, que finalmente habia hecho suyo,no habia reparado en esfuerzos hasta hallarme enterrado en este maldito desierto ,conviviendo con los mas ruines de los esclavos de la tierra.
Mi hermano debio pactar, con esfuerzo y audacia, mi libertad con mis amos palestinos,que no veian de buen grado el cederme a mi familia y mi casa,a pesar de todo el oro que les ofrecia mi hermano Himilicon por mi,sobre todo pensando en sus afanes comerciales y en el buen servicio que me podrian sacar en el resto de años que podria vivir y en los cuales podria perfeccionar mis conocimientos y habilidades
Pero Himilicon, a cada instante que trancurria a mi lado me hacia con sus gestos nobles y aptitudes valientes, recordar mas al padre que habia perdido por la esclavitud,y amarlo por ser el y al mismo tiempo, por ver en su estampa los reflejos del padre al que tanto amaba y al que nunca esperé volver a estrechar en mis brazos.Con fuerza y coraje,no se achicó ni por un instante por la negativa de los amos,sino que todo contrariamente, me miró orgulloso,expresando ante todos los presentes cuan contento podia estar su corazon por haber visto los logros de su hermano aun en la indignidad de la esclavitud.
Por mi parte ,dejando de un lado el agradecimiento que durante toda mi vida dispensaria a mi hermano por haber emprendido tan largo viaje para rescatarme ,solo guiado por el doloroso amor de la sangre comun,tuve que reconocer con el orgullo de esa misma sangre batiendo en la carcel de mi pecho,que mi hermano era un hombre generoso y bueno,ademas de valiente y emprendedor , como me demostró al adular a los amos palestinos ,convenciendoles ,finalmente, con su astucia de delfin de que les seria mas util una alianza con nuestro pueblo,señores de los mares,que una guerra en la cual,ellos y nosotros comerciantes avezados, pereceriamos frente a otros pueblos infames, que se aprovecharian de nuestra desgracia
Con esta aptitud, mi hermano demostró ser mas habil en las negociaciones que cualquier profeta o sabio santón al que pudieran veneran rancios pueblos,a pesar de su evidente juventud.
Desde la mina del Sinai,ya libre de mis ataduras de esclavo y con el corazon henchido por el agradecimiento hacia mi hermano,tardamos aun varias jornadas en llegar hasta la embarcacion gadirana,que se recostaba dormida en su negrura de fez sobre la costa egipcia.
Dentro nos esperaban guerreros de nuestro pueblo,con los que no habia querido acompañarse Himilicon,para no levantar las reticencias de los palestinos y obligarlos por orgullo a combatir,preferiendo las negociaciones, en las que nuestro pueblo siempre desde su creacion por el mismo Merkart ,el poderoso, habia tenido una maxima : ”era prefrible la peor de las negociaciones que la mejor de las guerras”,porque negociando mal solo podias perder beneficios comerciales,de los que podrias recuperarte mas tarde con tu trabajo y sabiduria,pero con la mejor de las guerras podias perder la vida,y aunque te amortajaran como un heroe,jamas podrias volver del mas alla a remediar los errores pasados.
En el tiempo que duró este trayecto por el desierto en compañía de mi hermano,disfrutando con las frias noches ,con la acariciante y fria luna colgada del cielo y las estrellas compitiendo en belleza, pude gozar de mi recien recuperada libertad,y prometer por todos los dioses de la tierra y el mar,que bajo mi presencia no permitiria jamas la esclavitud,pues era la forma mas vergonzosa con que un humano puede degradar a otro,no hasta la altura de los animales que corren libres hasta su captura, sino peor aun que las propias bestias del abismo que ,según las narraciones de nuestros mayores, se ven obligados a hacer cualquier cosa por su supervivencia en los infiernos marinos.
A bordo del barco capitaneado por Himilicon,sorteamos la costa egipcia de dificiles corrientes y mares enbravecidos, y admire una vez mas su coraje, pues al timon del barco,parecia reflejo de la imagen del dios creador de todos los dioses,Melkart ,que con su fuerza y habilidad nos habia creado a los gadiranos y de cuyas cenizas nos enorgulleciamos en ser poseedores y custodios.
Cerca de las costas de la madre Cartago de la que nuestro pueblo procedia, repusimos agua potable y salazones,guardados en hermosas ceramicas con los colores distintivos de nuestro pueblo,con ellos tendriamos provisiones para el resto del viaje.
Las salazones eran uno de los alimentos favoritos de nuestro pueblo,con el que comerciabamos ya en los tiempos de mi abuelo, el gran Asiommyed,.A ellos eramos tan amantes los gadiranos que en caso de no tener pesca suficiente en nuestras costas ,como rara vez habia ocurrido,eramos capaces de explorar nuevos territorios por seguir disfrutando del delicioso sabor fuerte y magico de las delicias saladas.
Para mi desgracia ,hacia tanto que no habia podido degustar esas maravillas,que ,acuciado por el hambre pasada y la vision maravillosa de los toneles de atun salado;la mojama seca y envasada en vasijas de ceramica ;los peces voladores secados al sol y al aire del mar con una gruesa capa de sal y las rosadas huevas de toda clase de peces ,revueltas y embadurnadas con aceite de oliva , no pude contener mi avidez,y comí como un poseso.
Cuando empezaron a batir las olas en el costado del barco haciendo la navegacion mas accidentada y peligrosa, prorrumpí en fuertes mareos y arquedas de tal violencia,que mi hermano llego a preocuparse por que no llegase con vida despues de haber pasado tantas penurias y desgracias
Una vez que se me paso el mareo y el mar fue aplacandose,habiendonos puesto a buen recaudo de las costas griegas y de la isla de Creta,divisamos a lo lejos del horizonte una forma alargada que el vigia tuvo por bien hacernosla observar.Mi hermano ,sin dudar un instante,se dirigio a su encuentro,dandonos cuenta con la cercania de que se trataba de un cofre largo y macizo flotando a la deriva,sin rumbo fijo, sobre las olas ,aunque con porte majestuoso a pesar de su considerable peso.
Tenia unas extrañas inscripciones gravadas en la tapa,que no hicieron mella en el carácter aventurero de mi hermano,que dando una orden a sus remeros los condujo hasta el extraño objeto ,que fue rapidamente alzado por la proa del barco,ayudandose de ganchos de metal y cuerdas de cañamo.
Fuera del mar ,sobre la cubierta de proa,aun parecia mas fantasmagorico,con su enorme tamaño y sus lugubres inscripciones que parecian hechas a machetazos y empecé a temer que en el barco se produjera una revuelta,dado que nuestro pueblo es amante de las historias terribles de monstruos de la mar que sobreviven a costa de los marinos incautos y no parecian tan entusiasmados como mi hermano por la presencia del cofre en el barco.
Cuando Himilicon ordenó a sus hombres destapar el enorme cofre de mas de veinte codos de largo por mas de seis de ancho,con las puntas de las espadas hincadas en la ranura de su costado,haciendo un angulo para impulsar la tapa hacia arriba,pude descubrir que en la parte baja del cofre habian crecido las hierbas marinas,que nuestras mujeres usaban para condimentar muchos de nuestros platos y que solo nacen del contacto continuado con el mar.
Por un momento tuve un mal presentimiento y el sentido para ver el futuro,con el que los dioses me habian dotado desde mi nacimiento,pero que habia dormido el sueño de los dones malditos durante mi cautividad,se me presentó, tan lucido como en mi niñez, naciendo en mi cabeza como si se tratara de una potente luz que me pudiera conducir por los senderos mas intrincados,diciendome con su voz silenciosa y profunda,que lo que de alli saliera cambiaria nuestras vidas para siempre.
Terriblemente asustado,quise avisar a Himilicon del peligro que podia existir,pero ya era demasiado tarde,el cofre estaba abierto.
Mi cabeza me impulsaba a salir de alli corriendo,pero mi corazon curioso me transmitia el empuje con el que habian dotado a nuestro pueblo para llegar mas lejos cada vez y que habia llevado a los gadiranos a cruzar todos los mares en busca de mejoras y aventuras.
Tuve que apartar a varios remeros ,que curiosos se apiñaban alrededor del cofre, para descubrir en su interior,cuidadosamente recubierto con sedas y joyas,la mas hermosa de las criaturas con forma de mujer.Era tal su inmovilidad que crei ciertamente que no respiraba y por ello debia estar muerta ,pero que a causa de su extremada belleza,los dioses la habian dispensado de destruirse como es el destino de todo lo que perece en la tierra.
Estabamos todos tan absortos en su belleza,que era incomparable ,y sobre todo en mi caso nunca vista,puesto que la mujer era de una claridad de piel que no recordaba haber conocido entre las mujeres de mi pueblo,ni entre sirias,palestinas ni egipcias a las que habia conocido levemente desde mi cautividad, que me hizo asimilarla inmediatamente con la luna que con sus rayos palidos y frios enloquece a mas de un mortal que se atreve a mirarla fijamente hasta enamorarse de su mortifera estela,que cuando ,inesperadamente,abrió los ojos,azules como el cielo que nos cubria o como el mar en sus dias mas calurosos,puedo jurar por Melkart que todo lo puede,que mis piernas se echaron a temblar,y deseé estar lejos de aquel embrujo que estaba presenciando.En cambio mi hermano Himilicon,tranquilo a pesar de haber reparado en su belleza ,por la que se mostraba visiblemente admirado, se dirigió a ella,que nos miraba a todos uno por uno desconfiada,con sus abiertos ojos de mar,y tendiendole una mano,abierta hacia arriba en señal de amistad, la invitó a salir del cofre.
Todos nos apartamos a presuradamente, para no chocarnos accidentalmente con quien no sabiamos que aspecto tendria, puesto que la cubria una seda negra totalmente de cabeza a pies,si es que esa criatura tenia pies ,cosa que yo dudaba.De la mortaja que la aprisionaba ,negra y oscura por su exterior como la noche sin luna, mi hermano la ayudo a liberarse usando sus propias manos.Al rasgarse la seda ,pudimos ver que en su interior estaba saeteada con dibujos jeroglificos en hilo de oro y ,asi mismo comprobamos, que la rotura habia producido el milagro de descubrir que la mujer tenia piernas y brazos que habian estado ocultos bajo ella,igual de blancos que la piel de la cara y con cabellos igualmente blancos y relucientes bajo la luz del sol,que no tenian la forma rizada y cresposa de las mujeres de nuestro pueblo ,sino caidos firmes sobre su espalda vigorosa, hasta llegarle al final de la coraza metalica que le cubria completamente el torso,y bajo la cual lucia una ajustada tunica blanca,que resaltaba la esplendidez de sus piernas,las cuales ceñia por separado.
Pude comprobar al compararla ergida de pie al lado de uno de nuestros remeros ,que su estatura era superior a todos los hombres de aquella expedicion, incluido yo mismo,que era uno de los mas cortos de talla,con la unica excepcion de mi hermano ,que habia heredado de nuestro padre,Esmunaraz, no solo su bravura sino tambien su enorme talla,que lo habian hecho acreedor de una gloriosa fama como guerrero y comerciante,con la que ennobleció nuestra familia y nuestro pueblo.
Afortunadamente para el buen orden de la navegacion,las jornadas sucesivas se desarrollaron tranquilas y los vientos nos fueron provechosos,el mar no se enbraveció y las costas no nos atrajeron con su magia nocturna ,llevandonos a encallar en sus afiladas rocas ;gracias a ello,la joven pasajera que contaba con las atenciones de mi hermano ,no fue molestada por las superticiones de los marinos de la embarcacion,que a pesar de ser hombres avezados en la mar y sus aventuras,como buenos gadiranos y descendientes directos de Melkart,gracias a sidonios y cartagonenses,eran tambien en exceso superticiosos en cuanto a llevar un pasajero a bordo que fuera mujer y mucho mas si habia salido de la aguas de la forma tan extraña como lo hizo esta.
A pesar de haberme especializado en el conocimiento de lenguas diferentes por mi relacion con palestinos,sirios y egipcios,y haber perfeccionado el conocimiento del griego(lengua reconocida entre los diferentes pueblos como medio comun de comunicacion) que me inculcó mi padre en mi infancia y que desarrollé hasta la mestria , gracias a la amistad desinteresada de un viejo comerciante griego que consiguió sobrevivir en la mina el tiempo suficiente para legarme su ciencia y parte de sus costumbres,no conseguí triunfar en descifrar el enigma de la lengua en que se expresaba esta mujer y ni siquiera mi hermano ,que habia cruzado los mares de tierras tan extrañas como las que circundaban el sur de Gadir,habiendo pasado el temido estrecho de la muerte y acariciado con su barco las temibles costas de Afros,pudo con todo su saber llegar a descubrir el significado de sus palabas,ni averiguar a que pueblo pertenecia ni por que extraño rito habia llegado hasta nosotros en ese cofre maldito.
Solo por las noches,divisando desde mi improvisado lecho sobre las tablas del barco,a mi hermano con su esplendida figura recortada en el puente y la mujer a su lado,altiva y orgullosa como una diosa,con esa belleza tan resplandeciente que tanto daño estaba causando a mi corazon,no podia dejar de pensar cómo era posible que hubiera permanecido en ese cofre el tiempo que parecian indicar los arbustos marinos,sin perecer por asfixia o hambre.
Con estas y parecidas cavilaciones torturando mi mente y mi cuerpo,fuimos sorteando mares barvios y costas inospitas,olas que podian tragarse un ejercito a pie y tierras desconocidas que parecian disolverse en la lejania como los sueños tras pasar la noche,hasta llegar a mi adorada Gadir que se divisaba en el horizonte tan hermosa como solo en mis preciados recuerdos infantiles la podia conjurar.
Nos acercamos a ella con la inquietud mostrandose en el chillerio y nerviosismo de los remeros por su vuelta a casa;en su afan por llegar ,batian remos con un insospechado poder ,fuerte y apresurado,envueltos por el olor salobre en sus corazones y el calor de la emocion del reencuentro con los seres queridos ocupando mente y cuerpo
Asi,llenos de vida y esperanza en el futuro que nos aguardaba alli,nos dirigimos al puerto principal por la entrada comun desde el mar,de setenta pies de ancho,que podian cerrar en caso de desastres naturales como tormentas o vientos fuertes con cadenas de hierro ,para proteccion de los barcos y ciudadanos que hubiera en la ciudad.
En la misma entrada del puerto, no vi a nadie que me importara ,solo la figura de mi padre me llenó los ojos de lagrimas de sal,el anciano venerable nos esperaba de pie,firme y valiente a pesar de su avanzada edad. Cerca estaba su carruaje,para llevarlo de vuelta hasta nuestra casa familiar, como era su costumbre de hacia años.
Mas trade nos contaria que habia sido alertado de nuestra llegada por uno de sus criados mas fieles,que habia permanecido noche y dia en el puerto ,esperando el regreso de mi hermano desde el mismo dia de su partida,y que cuando divisó nuestro barco recortado en el horizonte,negro como la noche por la fez que le habian dado en los astilleros para preservarlos de las saladas aguas,luciendo un estandarte blanco sobre la cabeza del caballo que nos servia ,a la vez, de mascaron de proa y de talisman para la buena suerte,señal acordada para indicar mi regreso con bien,corrió lo mas rapido que pudo hasta la casa de mi padre para que le premiaran la buena nueva de nuestra llegada con algun pequeño obsequio.
Mi padre,amo generoso y bondadoso como pocos, prometio regalarle un collar de oro si la noticia era cierta y con la misma ropa que tenia al uso se marchó en su carruaje al puerto,impaciente por saber si la noticia de nuestro regreso era cierta como ya le aventuraba su ajetreado corazon.
Desde la distancia que nos separaba, se podia notar su nervisosismo e impaciencia,mesandose una y otra vez los largos cabellos que yo recordaba negrisimos y que ahora resplandecian blanquecinos.Quise retenerlo con la mirada, conservandolo para siempre en mi pensamiento tal y como lo veia en ese instante,para llevarlo siempre conmigo como un talisman protector,recordando su rostro querido,el rostro de ese anciano que ahora me observaba sin reconocerme y por el que se me partia el corazon de gozo ,al volver a verlo, y de tristeza,al mismo tiempo, por haber perdido unos momentos maravillosos en los que podiamos haber compartido la vida juntos
Antes de abrazarnos como era mi ardiente deseo, debiamos pasar de este primer puerto hasta el inicio de la isla donde desembarcariamos.Para apaciguar la desesperacion por la obligada espera,Himiliconn fue narrandome las mejoras que se habian hecho en nuestro pueblo y los cambios producidos desde mi marcha .
Este primer puerto ,me decia,desde el que divisabamos a lo lejos a mi padre,habia sido construido para barcos mercantes como el nuestro,en el habia gran cantidad y variedad de aparejos;al pasar al segundo puerto en su parte central pude observar una isla,esta isla y el puerto eran interceptados a intervalos por grandes diques,los cuales albergaban unos astilleros con capacidad hasta para doscientas naves.Adosados a los astilleros habia aparejos para los trirremes,desconocidos totalmente para mi ,y que segun explicaciones de Himilicon, habian nacido para conseguir la colocacion de un mayor numero de remeros superponiendo dos ordenes,de forma que a media altura entre cada uno ,siempre desde la linea inferior, se situaba otro,buscando duplicar la fuerza sin prolongar apenas la longitud de las naves,que se habrian hecho menos maniobrables y mas vulnerables y fragiles.La fila superior de remeros era visible sobre la borda,mientras que la inferior quedaba bajo la cubierta y solo asomaban de ella los remos por los portillos.El paso siguiente, fue colocar una tercera fila de remeros y para ello,mi pueblo decidio que si la superponian a los inferiores,quedaria a una altura excesiva del agua,de forma que requeriria un esfuerzo muy superior para mover los remos,porque en pruebas que llevo a cabo el mismo Himilicon se demostro que los remeros debían levantarse y sentarse a cada movimiento de la nave para ayudar con el peso del cuerpo a la impusion,y eso los agotaba con rapidez.Por ello,finalmente se dispuso la grada superior en un saliente de la borda de madera ,como si fuera un postizo o añadido al barco, con lo cual se habia llegado a la solucion de que los remeros quedaban mas bajos y asi la inclinacion y longitud de los remos era mucho menor.
Delante de cada astillero habia dos columnas jonicas que daban el aspecto de un portico continuo al puerto,con los brazos abiertos en señal de bienvenida a los navegantes que llegaran,y por la otra parte dando paso a la isla,donde estaba la residencia del Almirante,lugar en el cual el tompretero daba las señales oportunas a los barcos para que el Almirante cumpliendo su importante mision, pasara a inspeccionarlos.
La isla propiamente dicha se encontraba situada en la entrada del puerto y tenia gran altura,de manera que el Almirante ,maxima autoridad en los asuntos de los puertos,veia todo lo que sucedia en mar abierto,y asi mismo,se lograba sabiamente,que los que penetraban en el puerto no tuvieran una vision clara del interior,porque ni siquiera eran visibles en su conjunto,los astilleros para los barcos mercantes cuando entraban en puerto,porque les rodeaba una muralla doble con puertas que llevaban a los barcos desde el primer puerto a la ciudad sin atravesar los astilleros,para prevenir las visitas indeseables de los que llegaban con animo de sacar informacion para un posterior saqueo.
La ciudad estaba enclavada en la parte oeste,bordeando la ensenada.Hasta alli fuimos conducidos en un pequeño bote al deseado encuentro con mi padre,que con los ojos llorosos y profundos nos esperaba ergido ,como una vieja ballena, lleno de orgullo.Los abrazos se sucedieron en la misma cantidad que los años que hacia que nos separamos y la emocion de mi padre y sus lagrimas de hombre poderoso nos embargaron a mi hermano y a mi,sabedores de que contabamos con su total cariño y lealtad.
Para agradecer su intercesion favorable a los dioses, en respuesta a los ruegos incansables de mi padre para que mi hermano me hallase, años en los que mi padre no habia desesperado ni regateado en medios para encontrarme,nos dirigimos al extremo occidental de la ciudad,donde se levantaba el templo de Astarté,la que nuca me habia abandonado en mi agonia.
Mi padre,tras el emocionante encuentro despues de tan largos años ,iba a la cabeza de la comitiva,altivo en su carruaje,orgulloso de haber conseguido unir a sus dos hijos, antes de que lo llevase la muerte al seno glorioso de Astartë.Lo seguiamos Himiliconn y yo,sentados en la parte de atras,seguidos a cierta distancia,por la pasajera,y los criados a pie,que portaban unos animales para ofrendar a los dioses en sacrificio ritual por medio de la estrangulacion,aplastamiento de cerebro y corte de cuello,la triple muerte ritual con la que se realizaban los sacrificios para agradecer con ello mi vuelta al hogar con vida y salud.
Mi padre recibio a la pasajera,en un principio con cara extrañado,sobre todo por su aspecto tan distinto a las mujeres de nuestro pueblo,aunque no puso mas reparos al contarle Himilicon cómo y dónde la habiamos encontrado, puesto que mi padre creia en los augurios como explicacion a los deseos de los dioses y penso que puesto que la travesia habia sido un éxito desde que la recogimos de las enfurecidas aguas del mar,tal vez ella igual que parecia haber conseguido sosegar el mar con su rescate,sosegaria los turbulentos animos de la ciudad.
Aunque no entró en detalles para no arruinar la emocion de la bienvenida, comprendi su incertidumbre en cuanto pronuncio el nombre de los Azoldemm,familia gadirana con la que estabamos enfrentados desde la misma creacion de Gadir por Melkart, el poderoso.
Los enfrentamientos nunca habian sido sangrientos,aunque si importantes,incluso llegando en mis años de esclavitud y siendo yo el hijo mayor y primogenito de mi padre y por lo tanto sucesor de su clan familiar,a achacar mi desgracia a la intervencion de los poderosos Azoldemm,puesto que los bandidos me raptaron cuando estaba jugando en el puerto con los niños de algunas familias vecinas y era sumamente extraño,que solo hubiesen venido a por mi,dejando libres a los demas niños,de familias tan poderosas y enriquecidas como la mia y que tampoco hubieran intentado mi liberacion previo rescate,que era lo que se suponia que harian esos bandidos para conseguir oro rapidamente ,y si,en cambio,me vendieran en un mercado de esclavos donde no sacarian casi nada por mi,ya que por ser pequeño y debil ,lo natural habiera sido que hubiera perecido en poco tiempo,incluso en el mismo viaje,perdiendo con ello todo el beneficio que se supondria era el objetivo de tal secuestro
En los años que yo habia faltado de Gadir los Azoldemm,habian continuado con los enfrentamientos con mi familia sobre todo a nivel comercial, puesto que en la actualidad con los viajes y expediciones que mi padre le habia encomendado a mi hermano y de las que habia salido victorioso,se consiguieron nuevas rutas co