jueves, 10 de julio de 2008

             LOS SOLDADOS DE DIOS

“Yo,Gomez- aunque indigno perteneciente al orden de los presbiteros, por mi poca fe y malos modos con mis hermanos ,pero siendo benefactor de grandes prodigios por manos del Altisimo, que ha querido hacer ver a los hombres su gloria a traves de mis ojos-he visto en sueños acercarse hasta nuestros muros una visita ilustre que he tenido por bien comunicar a nuestro Abad. Este hombre santo,acostumbrado a mis predicciones y aciertos-que lejos de beneficiarme en la vida estuvieron mas bien a punto de llevarme a la muerte-encomendó con presteza a sus allegados que comenzaran a preparan viandas y camastros para semejante comitiva.

Haciamos vida regular y ordenada cerca de las fronteras de Pamplona,en el Monasterio Albedense,habitando el recinto sagrado que cobija las reliquias del santo y beatisimo Martin,obispo,donde rara vez llegaba alguien que no fuera un campesino o un grupo de soldadesca,mas a robar que a acompañarnos en nuestros rezos.Por ello, esta insolita visita nos llenaba de sorpresa y cierto resquemor.

Nos dispensaba en este trance terrenal su ayuda y consejo paternal,el Abad Dulcido,intentando con el mismo buen acierto y sentada razon con el que habia puesto para convertir a jovenes incultos y sedientos de la fe de nuestro señor,en los soldados bien dispuestos capaces de derramar su sangre sin el menor temor,para que ahora no dudasemos ante el futuro, ni temiesemos ante lo incierto.Y asimismo con esta paciencia que le caracterizaba , rezaba tranquilo para que finalmente nos comportasemos con la mesura y respeto que se esperaba de nuestra orden,instruida de los principios de confianza en Dios y serenidad de espiritu solo viviendo para el estudio,la oracion y el rezo.

Llegada la visita ,pudimos saber que se trataba de una comitiva ,teniendo su cuna de origen en el monasterio de Nuestra Señora de Puy,en los parajes de Aquitania,estando encabezada  y gobernada por el noble Obispo Gotescaldo-acompañado de su corte-que se disponian a peregrinar hasta un lugar de finisterre donde  se veneran los restos de Santiago Apostol,aquel que con tanto acierto acompañó a nuestro señor por su paso por la tierra.

He conocido por boca de mis hermanos ,que hablandole en inmejorables terminos el Abad de mi a tan noble y culto personaje y admirado este de los dones que la mano del Altisimo ha tenido por bien dispensarme,ha dispuesto que fuera favorecido con la gracia de acompañarlo ,formando parte integrante de su séquito.

Ya preparando los pocos bienes materiales de los que dispongo y las muchas penitencias que merezco para tan largo camino,he conocido por boca del ayudante del obispo,un enjuto frances que chapurrea el latin con acento en falsete,que tal viaje nunca habian llevado a cabo y que el obispo como en tantos otros menesteres es un precursor.Y bien que debe ser cierta tal noticia del atildado monje,pues hasta nosotros no habian llegado mas que rumores y bulos que no dudabamos en dar por falsas o engañosas de los ciertos misterios y milagrerias que envuelven a dicho descubrimiento.Pero estos francos,mas letrados y mejor comidos y servidos por la vida y los fieles que nosotros mismos ,han tenido a bien explicarme que por motivos de oracion y penitencia,se atrevieron a salir de la lejana region de Aquitania en pasadas fechas,quedando desde ese momento a la merced de no pocos peligros.Para su salvacion terrenal ,que la espiritual solo Dios todopoderosos la conocia,los custodiaba un ejercito ferroz y aguerrido,a los que pagaban generosamente y alimentaban el alma con plegarias y el estomago con buenas carnes y mejor vino.Pero los peligros del camino debian haber sido muchos y las condiciones adversas porque pocos de los que con ellos salieron aun permanecian alli,y asi,según me contaban, unos pocos habian huido o muerto ,de otros ni la suerte se sabia,y los menos, les seguian ahora con mirada extraviada y mano al cinto,presta a sacar la espada en cualquier momento.Sabedor de estos incidentes,creí importante para su tranquilidad y la mia propia no confiarles el sueño que he tuve la noche antes de partir en el cual vislumbré peligros,muertes y daños para todos a causa de este viaje que no sabemos lo que nos deparará ,aunque a buen seguro nada bueno.

Salimos a la amanecida con frio que se nos calaba en los huesos y acunados por el rumor de los caballos.

El habito con su aspereza acostumbrada, buena para combatir los males de la carne,pero no las inclemencias del tiempo,no conseguia tampoco frenar el acoso de la incertidumbre ni aun menos el miedo a lo desconocido.

Se suponia que ibamos en pos de un milagro,en busca de la salvacion de nuestra alma,tras el mayor logro que tendria jamas la cristiandad:visitar el sepulcro del apostol Santiago,aquel que paseo y pescó con Jesucristo. Sin embargo todo ello,que, a cualquier otro mortal y no digamos ya a un monje como era mi condicion,enorgulleceria,elevandolo a las alturas de una posible santidad, a mi en cambio ,me entristecia ,ensombreciendo mi ya caracter agrio y melancolico,poco dado a los milagreos y mucho mas llamado al estudio y las creencias cientificas,conllevando todo ello no pocas enemistades entre la comitiva,que desde un principio no vió con buenos ojos que les acompañase.Por ello vi desde entonces lo mas logico y mejor para mi cuerpo y espiritu,que me separase unos pasos del grupo compactado,no hablando mientras no se me preguntase y no dando que hablar con mis malos modos.En silencio, seguia el camino que los que iban por delante indicaban como bueno,no fijandome mas que en la mucha vegetacion que nos rodeaba ,teniendo los pensamientos libres como pajaros para poder conjeturar sobre lo acontecido y lo por venir.Sabia por mis estudios que era ciertamente creido y hasta  estaba recogico en alguno de los textos que dormian en la biblioteca de nuestro Monasterio que los restos del apostol,despues de torturado y muerto,fueron conducidos por dos fieles amigos,hastas costas seguras,embarcados en una nave extranjera,..¿pero,y si todo este tumulto de acntecimientos,no fuese mas que un bulo de la gente humilde o una maniobrar politico de nuestro Rey y señor que sabiendose en dificultades para frenar el avance de los musulmanes quisiera con este descubrimiento religioso recabar ayuda de las mas altas jerarquias eclesisticas de los vecinos reinos cristianos?Miles de ideas confusas torturaban mi cerebro mientras mecanicamente mis pies sorteaban obstaculos del camino,mis manos se entrelazaban buscando ayuda espiritual y mis labios recitaban en silencio oracion tras oracion.La noche se hizo en el cielo sin que parasemos para comer bocado alguno,y cada cual rebuscó por aquí y alla lo que pudo para llevarselo a la boca, y yo mismo, sintiendo la debilidad de mi cuerpo y el vacio de mi estomago,rebusqué en mi zurron un poco de pan duro,habiando saciado mi sed con el agua de los riachuelos que cruzabamos,teniendo buen cuidado en oler su ausencia de perfume y ver su negacion de todo color,pues aún con los mayores cuidados podias morir envenenado por aguas malas si no eras ayudado por el cielo.

El camino que seguimos en los dias venideros atravesaba la Rioja desde el Ebro hasta las lindes de Burgos,viendonos obligados a cortar selvas enteras con la ayuda de nuestras manos,debrozar vias que habian sido fundadas por los romanos,y seguir la huella de otros que se nos adelantaron en esta dificil peregrinacion.

La vista del Ebro corriendo entre choperas y sauces alegró mi corazon,de corriente tan melancolico y sereno,lo atravesamos por un puente de piedra donde nos vimos en la obligacion de pagar por el pasaje.Como mi orden y propia voluntad son desacordes a las ganancias y demostraciones de dinero,me vi en la ingrata necesidad de implorar caridad al obispo,que generosamente no solo corrió con todos mis gastos sino aun asi con los de todo su sequito.Tras leguas y leguas de camino,llegamos a la villa de Navarrete donde estaban construyendo un hospital por orden de Doña Maria Ramirez.Alli a pesar de no haber mas que la techumbre mal puesta y unas mantas viejas,nos hospedamos una noche en la cual pude meditar una vez mas sobre aquel largo camino y los pocos que lograban alcanzarlo con bien,pues alumbrado por la luna llena y cercano como en dos pasos largos al lugar donde mi cuerpo reposaba inquieto,recibian el amparo de las estrellas aquellos pobres infelices que nunca pudieron ver con sus ojos el sepulcro del Apostol.

Dias de camino con el sol pegando fuerte sobre nuestas cabezzas,se alternaban con dias lluviosos en los que temiamos que se desbordasen los rios,y cuando no deseabamos que cesara el frio,ya nos encontrabamos a los pocos dias rezando para que una brisa de aire fresco nos alcanzara.Asi, entre padecimientos y encuentros con gente que se nos unia en parte del camino,llegamos hasta Naxera,que es como su nombre indica un lugar entre peñas.Se dice que fue tambien en este lugar donde el Rey Don Garcia vió ante sus ojos el prodigio de estar hermanados azor y paloma a los pies de Nuestra Señora.De esta villa se sale caminando tras las peñas,llegando a una meseta de tierras de labor que según decia el ayudante del obispo nos conducirian a Azofra donde en una fuente que surge de una peña se calma la sed de los peregrinos.Una vez mas por las explicaciones de este franco altanero y remilgado he llegado a enfadarme conmigo mismo por ser un extraño el que me haga conocer los misterios y secretos de la tierra que me vio nacer.Y asi para intentar dejar bien alto mi pais y creencias he explicado con voz alta la historia de Millan de la Cogolla del que se cuenta milagros y andanzas por estas tierras,riendose y festejando mucho el obsipo mis historias y diciendole con la consiguiente desaprobacion a su ayudante que tal vez me llevara con el de regreso a su tierra en vez de a el.No quise tan siquiera pensar en esa posibilidad  y centré mis ojos llorosos en el camino y las leguas que aun nos quedaban por recorrer.

Los dias se me hacian eternos cada vez mas cansado, pero a la vez mas fuerte y las noches livianas y serenas,cada vez mas a gusto con la libertad y belleza que estaba compartiendo con la madre naturaleza.

Un hermoso dia nos encontró la mañana llegando al valle del rio Oja,y un tal Domingo de la Calzada nos salió al encuentro para ofrecernos cobijo ,ayuda y alojamiento.Por sus pocas palabras y muchas acciones comprendí que era un hombre rudo y emprendedor,que acompañandonos en la ruta que llevabamos hasta cruzar Redecillas me causó tan intensa y grata opinion que creo seguro no llegar nunca a poder olvidarlo

Con sus propias manos y agua de los rios curaba la hinchazones y llagas de los caminantes,de su pan les daba de comer y atendia a todos siempre con una mirada franca.Será su despedida en Redecilla,tambien llamada de los francos,una de las cosas que mas me entristezca en este largo caminar.

En los siguientes dias sufrimos un percance grave sobre todo para la soldadesca,que vieron desaparecer su herramienta de trabajo,pues por una mala pasada del destino,lo que nos parecieron dos campesinos apostados en el borde de un rio,que bien que nos indicaron para su propio provecho que en aquel lugar podian beber los animales sin sufrir percance alguno,engañandonos a todos como a lerdos, hicieron rabiar de furia los corazones y penar las almas por las pobres bestias cuando las vimos morir al cabo de un rato de abrevar alli entre estertores de dolor.Sé que la miseria y el hambre son malas compañeras,pero jamas crei que el ser humano llegara a caer tan bajo,ello me ha llevado a tomar la determinación de que cuando todo esto termine me recogeré con mis hermanos para nunca volver a ver el exterior.

Al cabo de unas jornadas llegamos hasta la puerta de la iglesia parroquial de Montes de Oca,donde los canteros van dejando unas marcas en las piedras,que dicen les traen suerte y les hacen saber noticias a los unos de los otros.

Llegando a Valdefuentes nos acogió en su hospital un tal Juan Ortega,que nos dijo seguir los dictados de Domingo de la Calzada,y a pesar de provenir de familia noble y rica ser tan dispuesto y emprendedor como aquel y dedicarse a los mismos caritativos menesteres.

El mismo nos indicó las mejores rutas para llegar a Burgos,libre del acoso de los ladrones y de la plaga de langosta que asolaba estas tierras,a causa de la que ya habiamos visto morir mas de un caminante.

Llegados a Burgos,nos saludó su castillo en lo alto de la colina,dominando el fertil valle de Arlanzon.Gran villa esta que se ve crecer amparados los villanos en el cinturon de murallas y la dicha proteccion que les guarda.

Doy gracias a Dios como en tantas otras ocasiones por haberme traido con buen fin hasta aquí,sin sufrir el acoso de las fieras ,enfermedad o mal alguno,aunque sigo rogandole porque apacigue mi alma de la incertidumbre y el desafuero.

Alli, en la citada villa nos acogieron en un hospital para peregrinos donado por el Rey nuestro señor de comun caritativo y bondadoso

Cuando debimos abandonar Burgos,nos encontramos con tierras abiertas,de horizontes lejanos,con pueblos de piedra,hostiles resecos y dejados.Tierra aspera y valdía que nos conduce de un lugar a otro siguinedo las indicaciones de los francos ,que cada vez estan mas exhaustos y cabizbajos

Pueblo a pueblo,aldea tras aldea,vamos entrelazando un pie tras otros,un camino nos lleva al siguiente ,siempre la meta puesta en Santiago ,en su vision,en su esperanza.

Una noche oscura en la que los aullidos de los lobos no dejaban a nadie descansar en paz a pesar de la vigilancia de los soldados,el obispo enfermo con el mal que llaman el fuego de San Anton y al llegarnos hasta un convento llamado el de Castrojeriz,alli fue objeto de una serie de exorcismos y ceremoniales.con los que empezó a encontrase mejor,diciendole el Abad que una vez llegara ante el sepulcro del Apostol todos sus males curarian y debe ser cierto pues dia a dia mejora de los males que a punto estuvieron de llevarle a la tumba.

Es de recordar PonsFiteria,un magnifico puente que debimos cruzar de once arcos que nos ayudó a atravesar las aguas del pisuerga.

Tras dias de camino alcanzamos la iglesia de Fromista donde tuvimos la alegria inmensa de reencontrarnos con algun peregrino que habiamos adelantado y algun otro que se nos dejó atrás

Alli todos en buena armonia compartimos las pocas pitanzas que habiamos y nos dimos de beber el agua del pisuerga.A la amanecida como era nuestra costumbre seguimos camino adelante hasta alcanzar nuestro siguiente destino,Carrion de los condes,capital de

Tierra de campos,enclave defensivo situada sobre una colina que surca el rio Carrion,frontera condal entra Castilla y Leon, villa pospera y rica en pan y vino.

Al poco de cruzar aquella vimos a un franco que habia sido comido por los lobos y que solo de el que daban las pobres ropas y el esqueleto enjironado de carnes putridas que nublaron mi vista y encogieron mi alma,llevandome al pensamiento que junto a los pasos del camino siempre acompaña mi corazon:!Que lejos queda Santiago!


Tags: camino de santiago, visionarios, magos, ascetas, historia

Publicado por anaespinosa123 @ 7:59
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