martes, 15 de julio de 2008

                                  CONCA

El aire cortaba como acero afilado,dentelladas amargas se clavaban en transeuntes compungidos, que caminaban a saltos entrecortados,embutidos en gabanes sin forma,gabardinas ocres y abrigos marrones, desafiando la gelida temperatura y la insistente nieve fina que anunciaba con su presencia que cuando anocheciera y el palido sol -que colgaba de un cielo plagado de nubarrones -desapareciese tragado por la noche,nada ni nadie se atreveria a circundar esa triste plazoleta.

 Nada ni nadie saldria de la calidez de sus vetustas casas a menos que algo de extrema gravedad ocurriese,pero¿qué podria ocurrir en la adormilada ciudad de Cuenca, donde los dias transcurian placidamente,alargandose perezosamente hasta coincidir con la tarde y perderse en la oscuridad patetica de la noche?

¿Qué embrujo malefico podria llevar a ningun cristiano bien nacido a precipitarse fuera de su casa habitando un lugar donde todos sabian todo de todos,en un lugar que nunca ocurria nada y donde nadie escapaba nunca a ninguna parte?

“Se encontraba sumida en la mas profunda confusión.Su cuerpo ,inundado por una corriente enfermiza,completamente desconocida,  obligaba  a su alterado  cerebro-carcomido por profundas y lacerantes convicciones religiosas-a sofocar un creciente temblor que se iba apoderando suavemente  de ella,invadiendola con un suave ronroneo gatuno que se balanceaba lujurioso ,surgiendo de lo mas profundo de su pensamiento hasta irse apoderando de todo raciocinio posible.

Las piernas ,separadas ,tensadas en uve ,con cada uno de sus flacidos musculos pidiendo clemencia ante esa obligada extension -tan poco acorde con su actividad habitual-lucian festivas vestidas con la exhultante brillantez que le proporcionaba el sudor cada vez mas creciente que su cuerpo destilaba.

Las copiosas gotas ,que se agolpaban en los rincones secretos ,hacian destellar cada uno de esos angulos ,a los que llegaba un susurro de la luz ,proveniente de la unica bombilla maltrecha que se columpiaba desde un cable mil veces remendado por inexpertas manos ,consiguiendo el insospechado efecto de deslucir, aun mas, el entorno de aquella fea casapuerta...”

La misa de diez y media habia terminado,los feligreses salian con paso seguro de la iglesia en pequeños grupos,charlando en voz baja,aun intimidados por la presencia divina.

En pocos minutos parecieron salir todos,como guiados por un guardia urbano,siempre en pequeños grupos compactos,seguros y tranquilos,sin mirar a ninguna parte,como si nada a su alrededor tuviera la mas minima importancia,despues de haber dialogado tu a tu con el Divino.

Los ultimos rezagados,dandose cuenta de su tradanza, apretaron el paso para no quedar atrás del grupo de elegidos,mientras abrazaban fuertemente el paraguas con una mano y el sombrero o el gaban con la otra,despidiendose de la nada que les seguia muda y ciega.

La plazoleta quedó sola,apagada,descompuesta como una novia abandonada ante el altar.

Ni las palomas,mensajeras festivas, se atrevian a endulzar con su vuelo en aquel dia gris frio y lluviosos,sino que escondidas bajo cualquier resquicio arquitectonico, que el hombre habia tenido a bien cederles, se disponian a sobrevivir un dia mas al triste oficio de ser vagabundo en una ciudad de provincias,menesteroso al servicio de la decoracion civica y siempre pedigueño de un poco de maiz que era imposible de conseguir en los dias que el Dios Sol no lucia en lo alto del cielo.

“Intentó conservar el poco control que aun le quedaba mirando fijamente,con ojos de ave de presa,el pequeñisimo mundo que la rodeaba.

Se obligó,con su acostumbrada fuerza de voluntad,ferrea como la disciplina de un soldado veterano, a abrir los ojos,impregnados en mil lagrimas de sal, para recorrer con su brumosa ayuda, la estancia,que entre sombras desdibujadas,ocultaba sus cuerpos agazapados en el suelo.

Percibió ,como en un zoom ,cada uno de los desconchones de la pared,y los asimiló,con  su mente sofocada ,a cada uno de los desgarrones que el hombre habia ocasionado en su maltrecho cuerpo.

Los brochazos infames a los que  habian sometido a la vieja pared en un intento por tapar sin éxito alguno sus años de desgaste y mal uso,le envió mensajes secretos de sus remiendos infantiles cada mañana ,frente al espejo reluciente y cruel del cuarto de baño,a base de cremas confesadas a media voz por una boticaria tan vieja y desgastada por no vivir como ella misma.

En ese momento ,con la mente plagada de espejismos,se vio ante el espejo y no reconoció a aquella mujer con la que no se identificaba , a pesar de haber visto una y otra vez hasta la saciedad aquella cara palida y fria mirandola tras el cristal plateado,afanandose como una vieja loca con su especial obstinacion en ocultar sus canas crecientes y sus arrugas estriadas en una absurda  lucha ,de antemano perdida ante el tiempo.

No se quiso reconocer en ella,prefirio engañarse por las sensaciones que sentía que la convertian en un ave del paraiso,en una perfecta conjuncion de sentimientos y belleza.

Aunque no pudo evitar el dolor intenso que le produjo que sus ojos traidores,como dotados de vida propia, le mostraran las raspaduras y rallones provenientes de traviesas manos infantiles,que hirieron su pensamiento feliz, acercandola con la imaginacion a unos posibles hijos que su egoismo nunca dejó que llegasen a fructificar en su seno.

A la par que sus ojos se perdian aquí y alla como periscopios enloquecidos, ,como si solo fuera una espectadora que pudiera realizar las funciones mas diversas, sin por ello perder la tension central del espectaculo,experimentaba como el placer se iba haciendo mas intenso, obligandola  a ceder por encima de todo a su fuerza poderosa.

Entrecerró los ojos que se le habian llenado,unas vez mas, de salada humedad”.

Doña Charo jamas se levantaba despues de las siete de la mañana,claro que en ella tampoco tenia mucho merito y asi se lo habia dicho a su confesor,porque en ello la habia educado- al igual que en tantas otras cosas- su madre,que era una Santa.

Se podia divisar su figura ,desde lejos, atravesando la plazoleta con paso cansino y firme.

Maciza y bien formada,a pesar de su edad,siempre bien arreglada, aunque la ocasión no lo requiriese como era este caso,pues salvo para comprar una lechugita y un poco de carne,no tenia ningun otro sitio adonde ir hoy.

Los jueves si,porque era el dia de la canasta,y los viernes, el del rosario. Lunes y martes ,afortunadamente tambien los tenia ocupados porque la preparacion para las cestas de los pobres y las ayudas a los necesitados del tercer mundo,cubrian todas sus ambiciones y anhelos,y vaya si les estaba dando trabajo este año con tanta inundacion y tanto ciclon,que nadie sabia de donde podian venir,y es lo que decia Don Segismundo” que en esos mundos de Dios donde andan tan perdidos de la fe verdadera que se podia esperar”.

Pero los miercoles,como hoy, era un dia de lo mas aburrido y ademas, encima, llueve que te llueve y nieva que te nieva desde que amanceció,si no fuera porque la casa se cae encima no saldria,pero en fin.

“El frio de las losas se le clavaba en las desnudas nalgas con punzadas de acero que aun incrementaban mas su placer.

Una de las losas, que debia estar levantada desde hacia decadas y que habria trastablillado con su tara a varias generaciones de vecinos de ese antro, se encallaba adormecida e impavida en sus doloridos riñones, sintiendose como en su propia casa,por primera vez siendo acogida sin reparos.

El hombre la obligaba a hacer esfuerzos que su cuerpo rechazaba,tal vez por la inexperiencia de su larga castidad,mas que por las propias brutalidades que dichos deseos engendraban en ella.

No se podria decir que fuera una victima sometida a la mas denigante de las humillaciones,puesto que en el fondo de su corazon sentia el golpeteo maravilloso de la dicha mas total y cegadora que habia padecido hasta ese momento , incomparable al cilicio con que a veces adornaba sus piernas o brazos( que tanta retaila habia ocasionado en sus confesiones con el Padre Marcial ,que con sus ojos de miope varon,veia dicho instrumento de llegar a la santidad como desfasado y mas propio de otros tiempos).

Ya que nunca, ni en sus mayores fustigaciones y arrepentimientos a base del más fuerte de los dolores, habia llegado siquiera a soñar con percibir un placer tan total y completo como el que experimentaba ahora,en que  una calidez grata se deslizaba desde el centro de su cuerpo hasta cubrir  por entero sus muslos con una pelicula invisible de humedad acariciadora,que salpicaba el suelo a cada una de las embestidas furiosas del hombre,levantando un eco en la solitaria casapuerta de ploch,ploch...como el gorgogeo de los peces en su agonia final, entre las manos del pescador                      

Podia oir desde un rincon cercano, el traqueteo espaciado y furioso de los muslos del hombre contra el frio  suelo ,y el repiqueteo ronco y ahogado de sus pies descalzos, contra las baldosas,rotas y desgastadas.

Su voz se habia convertido en un ronquido apagado y constante,a la vez que mas acelerado por instantes.

Ya no le ordenaba moverse con su gritos de :!mue-vete vieja!que tanto la habian excitado en un principio,ni le tiraba de las piernas hacia arriba como si deseara partirselas, produciendole tales calambres que estuvo a punto de desmayarse de tanto placer combinado.

Solo se limitaba  a hacer su oficio de varon y ensartarla una y otra vez con su hombria,con una vehemencia cada vez mas violenta que la estaba poniendo al borde del paroxismo total”

El mercado,en el costado izquierdo de la plazoleta se ve hoy desangelado y apagado.

Mas parece un espectaculo propio de un dia festivo ,en los que el edificio viejo y cansado se ve obligado a dormir el sueño impuesto a los justos.

Ni la salida de las misas,como en tantos otros dias ,le ha procurado clientes que avivaran su tristeza, pues salvo algun despistado o alguien a quien no asusten los dias frios y chubascosos,nadie ha pasado por alli,dejando la alegria de su dinero.

Los vendedores de morteruelo,los carniceros emparejados con las cabezas de cabrito tras los cristales de su puesto,y los verduleros y fruteros desde las afueras del edificio se disponen ya ,con unanimidad profesional, a empaquetar sus mercancias .

Con tranquilidad van acercando sus camionetas y furgones,mientras se fuman un cigarrillo o repasan el diario de la mañana.

Las cajas vacias de las mercancias se van apilando en torres plasticas multicolores que aguardan silenciosas el turno de entrada en la camioneta correspondiente.

“Se sorprendio a si misma, descubriendo que ya casi no era dueña de su voz y que de su garganta escapaba ocasionalmente un quejido placentero, que a buen seguro ,el hombre ni siquiera percibia.

Al menos en eso tenia la conciencia tranquila, no habia sido provocado por ella,que con su habito negro enterizo del que habia hecho promesa de no deshacerse ,excepto para dormir-desde la muerte de su madre hasta la suya-con sus complementos obligados de medias negras y zapatos planos, no creia poder atraer la lujuria de nadie.

Aunque evidentemente (y eso la regocijaba profundamente en lo mas intimo)se habia equivocado,de todas fornas(en eso si que tenia las ideas muy clara desde el principio)si los llegase a sorprender alguien conocido solo verian una mujer moderadamente mayor, de indudable buena clase ,que estaba siendo brutalmente violada por un negrote de los barrios bajos.

Por lo tanto, aunque ahora no le importaba un apice su buena reputacion e incluso ,de buen grado ,la hubiera tirado por la borda por poder morder y tirar de los pelos rizados y como alanaditos del hombre para que asi incrementase su empuje final, siempre era tranquilizante pensar que en caso de salir algo mal su buen nombre siempre quedaria a salvo.

Nunca habria creido que las cosas podrian suceder ,asi, de forma tan sencilla.

Aunque se lo hubiera jurado una de sus amigas a la puerta de la iglesia,jamas la habria creido.Esas cosas solo pasaban en las peliculas,ademas, quien iba a pensar que en una ciudad de provincias como ésta, donde todos se conocian y nunca pasaba nada ,podia siquiera alguien llegar a imaginar que lo que estaba sucediendo en estos instantes era real.

Incluso para ella era dificil de creer y lo estaba experimentando en su propia piel.Siempre habia creido que los atracos,asaltos a mujeres,violaciones y palizas por macacos de otras tierras eran cosas que sucedian en otros lugares lejanos e infectados de gente bajuna,mas violentos,con menos creencias y respeto en Dios y los mayores,en las Santas costumbres adoradas y seguidas durante gereraciones.

Pero NUNCA,nunca, en las calles de su tranquila ciudad de provincias de poquisimos habitantes,donde todas las caras a fuerza de verse todos los dias en la panaderia,en la iglesia ,en la calle mayor,o en las fiestas....terminaban por conocerse,aunque nunca fueran amigas.

Por eso la cogio por sorpresa cuando la interceptó este renegrido de cara alucinada y ojos de perro tristón, en  su trasiego rutinario de la iglesia a casa,atrayendola a empujones hacia aquella destartalada y oscura casapuerta,donde la habia introducido a empellones y soltando un dialecto cherilingue que fue incapaz de traducir ,pero que a ella le habian producido el grato efecto de erizar sus pezones como dos puntas aceradas,gemelas y punzantes, por primera vez en los cuarenta y nueve años de casta vida.”

Un perro vagabundo olisquea aquí y alla,buscando comida ,aunque lo que consiga solo sea lamer el agua derramada por el cielo,embotando un estomago acuciado por la maldicion del hambre nunca saciada.

Como saliendo de un balcon situado en uno de los laterales de la plazoleta,se escucha el sonido de una television amortiguada por el golpeteo de la lluvia y el murmullo de  un viento helado que hace poco que ha empezado a soplar.

El perro levanta la cabeza,aguzando sus oidos sordos,tal vez recordando mejores epocas cuando un amo humano lo llevaba a cazar,cuando era joven y sus patas,olfato y oido, lo llevaban a levantar piezas que ningun otro perro mas que el sabia donde se escondian.

“Primero, le exigio dinero,”dame argo,aunque sea poco,para comer na mas”,le dijo con su mal castellano y sus ojos de renegado,pero despues, le habia arrancado de las manos el sencillo, aunque elegante monedero heredado de su madre,en el que se balanceaban unas pocas de pesetas con las que podria dar la acostumbrada y exigua limosna en misa.

Con pocos honores y manos avariciosas,lo vació en un instante, con la actitud frustada de quien espera encontrar un tesoro y solo ha encontrado una basura,arrojandolo en un gesto infantil contra una de las paredes,para despues patearlo por varias veces.

La mujer esperó docilmente en una de las esquinas mas que por miedo,por el golpeteo acelerado de su corazon ante tal expresion de violencia.Al calmarse minimamente,este engrendo salido de sabe Dios dónde,reparó en que ella seguia alli,agazapada en la oscuridad,a la par temerosa y expectante,pero siempre con los ojos orgullosos que su madre le habia enseñado a mirar.

Entonces la volvió a insultar,al tiempo que la zarandeaba,con los ojos llenos de lagrimas y la boca babeandole una saliba que ella veia como traslucida y brillante a la poca luz que los envolvia casi a ciegas,”dame argo,mujé,dame argo,por tu Dios,por tu fe,dame lo que sea...”

Ella no podia decirle nada,aunque hubiera querido,pues era incapaz de expresar todo lo que sentia en esos momentos .Para ella era como si el sueño que cada noche se repetia en su dormitorio de vestal ,se reprodujera paso por paso,accion por accion.

Despues de movió de un lado a otro, como una muñeca,dandose cuenta de que era incapaz de dar nada mas de si que la mirada de desprecio que siempre llevaba preparada para la gente como el,y a punto de marcharse,se volvió de repente,como captando con la mente sus secretos deseos,para tenderla de un empujon en uno de los laterales de la casapuerta,el mas alejado de la puerta.A continuacion,sin nada mas que pedir y sintiendo lo mucho que solo el podia darle, se tumbó sobre ella,aprisionandola hasta casi asfixiarla con su peso.

Le partió con limpieza el habito con que habia jurado enterrarse el dia de su muerte ,con la misma facilidad que si hubiera sido de papel,dejando expuestos a la mordacidad del frio de febrero sus escasos pechos ,su vientre flacido y su sexo virginal.

Se habia bajado los pantalones solo lo necesario para poderla penetrar ,por eso podia apreciar sin dificultad el roce aspero y no por ello menos excitante de sus gastados pantalones americanos chocando con la suavidad del interior de sus muslos,mil veces puros.

Esta accion rasgante y lacerante sobre su fina piel,estaba a punto de transformar la blancura inmaculada de sus muslos cristalinos en una abominacion violacea y dolorida.

La que  durante decadas habia sido privada aun de la luz del sol sobre ella y que habia sido mimada con las mas suaves cremas y lociones y con los talcos mas perfumados ,podia  verse ahora a punto de sangrar por la insistente vehemencia del hombre ,junto a la rudeza de su empuje animal 

No podia entender bien,cómo todo ello,lejos de degradarla,ofenderla o mancillarla,la transportaba a un mágico mundo donde solo existia el placer y los sentidos,que no por su reciente descubrimiento ,dejaban de ser menos placenteros o deseados .

Tan grande era el deseo y tan inmenso el goce que ni siquiera se atrevia a moverse para evitar que el placer se interrumpiera y que aquella grata sensacion que invadia todo su cuerpo-iniciandose en el centro de su interior y subiendole por el pecho,para ir infundiendo en su sangre un calor incomparable-terminara estallandole en el cerebro,expandiendose por cada uno de sus cansados musculos para tensarlos hasta lo imposible en la busqueda del placer.

Una vez producido,dormitaban laxos y exhaustos como si nunca hubieran acometido el esfuerzo exigido,hasta la siguiente acometida del hombre ,en que todo el movimiento volvia a repetirse.

En cada vez ,pensaba que su cuerpo no responderia y que quedaria como una muñeca rota en brazos de ese animal que la estaba matando de placer,pero se sorprendia,una y otra vez,al descubrir como su cuerpo deseoso de esas nuevas experiencias se amoldaba a las exigencias nacidas del dolor para proporcionar a su dueña los mas variados placeres ,a costa de su propio sacrificio”.

. Ha dejado de lloviznar.Una primera mujer pasa con su hijo de la mano por la plateada plazoleta y como si una contraseña secreta hubiese sido dada,empiezan a aparecer mujeres sin orden ni concierto, en grupos de dos o de tres ,solas ,con carritos,juntas dos con niños de la mano,con niños pequeños, o mas o menos mayores,formando un grupo diverso donde las mujeres se distingen por los colores apagados que deslucen y los crios por ir convenientemente abrigados con impermeables multicolores en forma de buzo amorfo, que  casi puede llegar a erradicarlos del genero humano,para un observador anonimo,convertidos mas bien en caricaturas festivas de enanitos simiescos,que andan con dificultad visibles a dos patas.

“El sudor del hombre era agrio y mantecoso.La rugosidad y aspereza de sus manos en sus nalgas y su aliento fetido y aguardentoso,la enervaban hasta el cielo de los martires y venian a su comprension cada una de las historias que su madre le leia, una y otra vez, ante de irse a la cama ,de las Santas torturadas y atormetadas por su asesinos herejes,moros y negros,chinos e indios.Siempre las habia envidiado y cuando lo comentaba con su madre, primero, y con su confesor mas tarde,ambos llegaban a la misma conclusion: no todos estaban preparados para el martirio y pocos eran los escogidos para el.

Aunque lo mas dificil de explicar para ella en esos momentos,era que el martirio y el cielo estuvieran juntos ,hermanados en aquella destartalada casapuerta ,donde se habian fundido en un oscuro y frio dia de febrero.

En un instante ,vio luces de colores en el techo de la casapuerta ,no pudo pensar  mas que en su propio placer confundiendose con un dolor lacerante que la invadia por completo.

Miró al hombre y se gravaron en su pupila su mirada desesperada y asustada y sus labios pidiendo-angustiosamente- perdon.

Ella ,en cambio, se sentia feliz y agradecida,solo cuando lo sintio retirarse y abandonarla, al frio de aquella soledad ,lo odio, por no continuar su grata humillacion”.

Un hombreton ,con las espaldas cargadas por un peso invisible ,sale de una de las casas que circundan la plazoleta.

Mira rapido hacia todas partes,como buscando una ayuda que no llega.Por ultimo, mira un cielo que le devuelve impasible su mirada azul oscuro.Con las manos enganchadas en su pelo negro y revuelto corre rapido hacia una de las calles laterales.Parece asustado y confundido.Cae al suelo empapado de la plazoleta,antes de conseguir alcanzar la salida que buscaba desesperadamente.De rodillas, con las manos tapandole el rostro,no se da cuenta que la lluvia rapidamente lo va cubriendo.

“Poco a poco,al serenarse, percibió la negrura que se habia apoderado de la estancia,la soledad que la acompañaba y los desgarrones de su ropa.Intentó incorporarse y notó pegajoso todo  su cuerpo,como si la hubiesen bañado en algun liquido lechoso y dulzon que hubiera terminado por cubrirla por completo,produciendole un escalofrio al contacto con su piel,ahora completamente fria.Volvio a intentar levantarse,y solo consiguio ponerse de rodillas,con la frente pegada a la pared.Entonces,con las fuerzas al limite, decide apoyar todo su cuerpo contra esa misma pared que se cae a trozos sueltos al roce de su contacto,pero al intentarlo ,debe clavar los pies desnudos en las baldosas ,sintiendo ,sorprendida, como de su cuerpo mana un rio vehemente que no pueden contener sus manos abiertas .Entonces si que se asusta.Sin pensarselo ,obliga a su cansado cuerpo,que se balanceaba como una hoja al compas del viento, a salir de alli como fuera.

Ya presa del panico por su creciente debilidad y sintiendose desfallecer por instantes,no le importa pedir ayuda a gritos,suplicar,llorar e incluso maldecir su mal sino.... pero nadie parece escuchar sus quejas.Tropieza,pierde el poco equilibrio que tenia y cae sobre las ensangretadas baldosas,chapoteando sobre su propia sangre.

Sus ultimos pensamientos antes de perder el conocimiento son;”al menos, he sentido el cielo entre mis manos,por una vez en toda mi vida”

La noche cae sobre la plazoleta con un manto negro repleto de estrellas,la luna llena alumbra la figura de un hombre que permanece de rodillas con las manos elevadas al cielo.Todo es silencio y serenidad en un lugar donde nunca pasa nada.

Al dia siguiente,con un sol deslumbrante asomandose a un dia primaveral,el kioskero de la esquina, el primero que despierta el dia en la plazoleta, junto con los vendedores del mercado,se asombrara con la noticia que corre de boca en boca de que han asesinado a una vieja,justo alli mismo,solo unas casas mas abajo.

Horas mas tarde ,la policia local ,en esa misma plazoleta,detendrá a un pobre loco que gritará al cielo el crimen de haber matado a un ángel de Dios.

 

 

 

 


Tags: violacion, sexo, tortura, beatería, santidad

Publicado por anaespinosa123 @ 12:55
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