martes, 19 de agosto de 2008

OLIMPIADAS EN BERLÍN




Con estas nuevas olimpiadas ,las de Pekín , tan politizadas por el régimen chino ,con el conflicto por el Tibet ,con la vulneración de los derechos humanos y el férrea control de los medios de comunicación ,me han venido a la mente recuerdos sobre la olimpiada de 1936 en Berlín , la de Jesse Owens y la Alemania Nacional Socialista de Hitler .
Aquella también fue fastuosa ,porque los regímenes dictatoriales adoran la publicidad y saben como conseguirla.
Pero más allá de la política ,hay una maravillosa historia de sana amistad, de competición ,llevada al limite del esfuerzo y la voluntad , que se dio entre los dos principales aspirantes al asalto de longitud, el antílope de ébano y el ario Lutz Long ,que ostentaba el récord mundial con 8.13 metros .
El enfrentamiento se había vendido como mucho más que una competición deportiva, la propaganda había surtido efecto y el ambiente en el estadio era infernal. Hitler apostaba mucho en el intento ,pues la cacareada superioridad aria estaba en jaque ,frente al poderío de Owens y su forma física ,propia solo de los dioses ,pero los jerarcas nazis habían solventado bien la situación y los atletas alemanes habían sido preparados de forma contundente y precisa
Y apareció Adolf Hitler .La presión era insoportable. Para acceder a la final era necesario saltar 7.15 metros, en tres intentos.
En sus dos primeros saltos Owens hizo dos nulos. Nervioso, abucheado por los 11.000 espectadores que lo veían como único rival de su ídolo, se disponía a efectuar el último salto. No llegar siquiera a la final sería un fracaso .En ese momento y ante la mirada atenta de todo el estadio y especialmente de Adolf Hitler y su corte, Lutz Long se acercó a Owens y le dijo:
“Puedes pasar la calificación con los ojos cerrados. Sólo retrasa algo tu salto para no hacer nulo”.
Owens era velocista y no había tenido un entrenamiento específico en longitud, y mucho menos como el de los atletas alemanes. Owens hizo a caso a Long y saltó exactamente 7.15 metros. Poco después comenzó la final, y Lutz Long comenzaría saltando .En su primer intento marcaría 7.54 metros. Owens. 7.75 metros .En el segundo salto , Lutz apuró hasta el límite… y llegó hasta los 7.75 metros que acababa de hacer Owens .El turno de Owens, que tiene de nuevo toda la presión en contra, y saltó, se mantuvo en el aire, y cayó 7.87 metros más adelante. Increíble .Pero todavía debía saltar una vez más Lutz ,que comenzó la carrera convencido de que debía apurar al máximo para superar a Owens. Pero Lutz pisó la línea. Hizo nulo. Y Owens ganó .Lo que nadie esperaba acababa de suceder, ante los ojos del mundo entero. A Owens le queda un último salto, y comienza la carrera ante un público en estado de shock . Owens, ya vencedor, vuela, vuela hasta los 8.06 metros. Espectacular .El estadio de Gunterstalt se quedó mudo. Pocos segundos después estalló un sonoro aplauso .
Lutz Long felicitó calurosamente a Owens y le acompañó en la vuelta al estadio.
Durante muchos años conservó la amistad con el alemán Luzt Long. Años después, cuando éste murió en Stalingrado , sirviendo al III Reich ,
Owens, se encargó de pagar los estudios a su hijo.Owens siempre fue además de un gran deportista ,un luchador infatigable y una gran persona ,no olvidando a los mas débiles ,ni a los mas desafortunados ,por ello fundó una institución para niños de raza negra, pues nunca olvidó las separaciones raciales ,que no solo había en la Alemania nazi ,sino también en su país ,América, donde la segregación racial en 1936 era un hecho

Tags: razistas, berlin, 1936, olimpiadas, owens

Publicado por anaespinosa123 @ 12:23
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