
He leído en la vanguardia digital que Meden ha producido un documental , firmado por su mujer , que trata sobre la vida de Judith Scott ,una mujer con síndrome de Down y sordomuda , que , tras años malviviendo en un manicomio , fue salvada , literalmente , por un Centro de arte californiano , donde ayudaban a marginales como ella .
Esta mujer ,que hasta ese momento se había mantenido excluida de la sociedad, con solo la ayuda de sus manos y su mucha capacidad , trabó formas que no existían más que en su imaginación y creó las más maravillosas obras ,amalgamando lanas, una sobre otra , dejando siempre algo escondido en su interior, como si fuera una metáfora de ella misma.
Judith dejó de ser alguien apartado y fue reconocida mundialmente, hicieron exposiciones con su obra e incluso algunas se llegaron a cotizar a elevados precios.
Todo ello solo nos demuestra una cosa: la maravilla que cada una de estas personas tienen en su interior, que tal vez desconozcamos por no habernos atrevido a conocerlos , o a acercarnos a ellos .
Para evitarlo y ayudar a su integración ,desde hace tiempo, en los centros públicos se posibilitan plazas de educación especial. A una de estas plazas acudió en su día , Pablo Pineda ,el primer europeo en sacar un título universitario, padeciendo síndrome de Down, quien actualmente trabaja en el ayuntamiento de Málaga y cursa estudios de psicopedagogía.
El habla de su logro, con la modestia que lo caracteriza, dándole todo el valor a su familia , que lo ha apoyado incondicionalmente , y a la sociedad que lo ha posibilitado, limitando las trabas que algunos aún ponen.
Como él hizo, seguirán haciéndolo , para recibir la educación que les corresponde y a la que tienen todos los derechos , todos los niños y niñas que lo deseen, como una compañera de mi hijo, a la que un día, teniendo solo seis o siete años ,oyó llamar “especial”
-¿Por qué es especial, mamá?-me preguntó , al regresar a casa, un poco enfadado, pues lo había oído con un tono que no le gustó
-Porque tiene una maravillosa sonrisa, o ¿no?-le pregunté a mi vez
(Asintió en silencio ,sin dejar de mirarme fijamente)
-Porque es sincera y buena persona , o ¿no?-continué preguntándole
(Volvió a asentir, muy serio)
-Porque es especialmente feliz de tener amigos como tú , que la aprecian tanto-terminé, finalmente.
-Eso sí que es verdad, que yo la quiero mucho, porque es muy buena ,nunca pega ,ni insulta-sonrió, por fin,. contento.
Ya se iba a sus cosas ,cuando se volvió de repente y me dijo:
-Mamá ...¿tú crees que yo también tengo algo bueno para ser especial?
-Todo , mi vida- le contesté.
Me regaló una enorme sonrisa y se marchó, no sin antes dejarme un agradable sabor de boca, sintiéndome muy feliz de que mi hijo tuviera la suerte de compartir su infancia , y puede que su adolescencia , con personas tan maravillosas y especiales como esta niña, que sólo regala sonrisas y buenos gestos, que nos habla , sin palabras , de lo mejor del ser humano: de la bondad, la pura bondad que ,si tuviéramos la suerte que existieran, sólo los Ángeles poseerían.
Esta mujer ,que hasta ese momento se había mantenido excluida de la sociedad, con solo la ayuda de sus manos y su mucha capacidad , trabó formas que no existían más que en su imaginación y creó las más maravillosas obras ,amalgamando lanas, una sobre otra , dejando siempre algo escondido en su interior, como si fuera una metáfora de ella misma.
Judith dejó de ser alguien apartado y fue reconocida mundialmente, hicieron exposiciones con su obra e incluso algunas se llegaron a cotizar a elevados precios.
Todo ello solo nos demuestra una cosa: la maravilla que cada una de estas personas tienen en su interior, que tal vez desconozcamos por no habernos atrevido a conocerlos , o a acercarnos a ellos .
Para evitarlo y ayudar a su integración ,desde hace tiempo, en los centros públicos se posibilitan plazas de educación especial. A una de estas plazas acudió en su día , Pablo Pineda ,el primer europeo en sacar un título universitario, padeciendo síndrome de Down, quien actualmente trabaja en el ayuntamiento de Málaga y cursa estudios de psicopedagogía.
El habla de su logro, con la modestia que lo caracteriza, dándole todo el valor a su familia , que lo ha apoyado incondicionalmente , y a la sociedad que lo ha posibilitado, limitando las trabas que algunos aún ponen.
Como él hizo, seguirán haciéndolo , para recibir la educación que les corresponde y a la que tienen todos los derechos , todos los niños y niñas que lo deseen, como una compañera de mi hijo, a la que un día, teniendo solo seis o siete años ,oyó llamar “especial”
-¿Por qué es especial, mamá?-me preguntó , al regresar a casa, un poco enfadado, pues lo había oído con un tono que no le gustó
-Porque tiene una maravillosa sonrisa, o ¿no?-le pregunté a mi vez
(Asintió en silencio ,sin dejar de mirarme fijamente)
-Porque es sincera y buena persona , o ¿no?-continué preguntándole
(Volvió a asentir, muy serio)
-Porque es especialmente feliz de tener amigos como tú , que la aprecian tanto-terminé, finalmente.
-Eso sí que es verdad, que yo la quiero mucho, porque es muy buena ,nunca pega ,ni insulta-sonrió, por fin,. contento.
Ya se iba a sus cosas ,cuando se volvió de repente y me dijo:
-Mamá ...¿tú crees que yo también tengo algo bueno para ser especial?
-Todo , mi vida- le contesté.
Me regaló una enorme sonrisa y se marchó, no sin antes dejarme un agradable sabor de boca, sintiéndome muy feliz de que mi hijo tuviera la suerte de compartir su infancia , y puede que su adolescencia , con personas tan maravillosas y especiales como esta niña, que sólo regala sonrisas y buenos gestos, que nos habla , sin palabras , de lo mejor del ser humano: de la bondad, la pura bondad que ,si tuviéramos la suerte que existieran, sólo los Ángeles poseerían.
