
Le había enseñado a responder que sí a cualquier pregunta suya ,le mimaba hasta el exceso ,le pasaba todo tipo de faltas por el hecho de ser varón y el promegénito , de todos los suyos ,paridos a ritmo de empujes maritales y permisos vacacionales….Le quería ,ciega y apasionadamente ,aunque nunca le sacó buenas notas , ni fue otra cosa que un botarate , hecho a la imagen y semejanza de ella misma ,que renegaba de su marido , en cuanto embarcaba y que le sonreía con hipocresía , en cuanto tenía la mala fortuna de que llegara a puertoNadie la hubiera culpado por echarse a la bebida o por ponerle los cuernos a alguien tan egoísta y verdulero como él, que le importaba poco quién estuviera delante para mandarla a hacer puñetas o para jactarse de sus miles de aventuras con “putas de todos los colores” , en sus “viajes por los siete mares”
Pero ella tenia bastante con refugiarse en la iglesia y ver crecer a sus hijos ,con impartir la palabra de Dios ,mientras veía cómo el mundo iba de mal en peor, encaramada a una escalera, espiando por encima de la tapia que la separaba del jardín de sus vecinos, para llevar agenda ,apuntes y hasta memoria de quién venia, quién salía ,qué hacían o con qué intensidad
Era por lo demás una impertérrita cotilla ,una mala persona y un engendro de mujer, pero se le podía disculpar todo , porque era una magnifica madre que tapaba las faltas de sus hijos ,con descaro e impaciencia, peleándose con cualquiera y poniéndolos de mentirosos en cuanto osaban decir que alguno de sus hijos hacía , lo que de verdad hacía o que se comportaba , como en verdad se comportaban ,consiguiéndolos hacer cada día, más y mas capullos
Los vecinos estaban mas que hartos de ella y de sus impertinencias y vigilancias ,de las fiestas hasta las tantas de los niños de mamá ,cada vez que mamá se ausentaba no se sabía bien a donde, y que se pasasen los porros y lo que no lo eran , como agua de lanjarón y que después mamá viniera a limpiar el desaguisado sin querer escuchar ni criticas ,ni reproches ,mientras ella dormía en otro lado, feliz y a salvo de sus energúmenos
Al vecino no le importaba la vida de los niños de la catequista , .ni que fumaran ,ni que se emborracharan ,ni que tuvieran actividad sexual ,lo que sí le importaba era que no le dejaran dormir, porque tenia que ir a trabajar temprano
Así que una noche de lunes ,.a las dos de la mañana se agenció el teléfono móvil de la mamá y la llamó diciendo que a los niños se los mataban , que se había metido un drogata en la casa y que los amenazaba con gritos y pelea
Y la mamá llegó con los rulos puestos y cara de sueño y vio a los niños en las habitaciones, profanando todos los mandatos de Dios , que ella inculcaba a los hijos de los demás ,pero hizo como que no veía ,igual que siempre, buscando al objeto de su amor ,no fuese que el drogadicto inexistente le hiciera algo ,cuando lo vio en la habitación de matrimonio , metiéndole mano a secas a una rubia embotada , y eso si que la dolió , tanto y de tal modo , que nunca los volvió a dejar a solas , sin ella
Y muchos meses después de aquello , aun se acordaba de aquella fiesta, del miedo que pasó por sus niños y de que el primogénito, ese que siempre ocupaba el lugar de su padre, en los viajes por la mar de aquel ,la corneó en otra cama y con otros brazos ,que de seguro ,no supieron darle tanto amor ,ni tanta consideración , como siempre le dieron los de ella.
