jueves, 11 de septiembre de 2008



Se me presentaba la ciudad como somnolienta y perdida en su propio mundo, porque la tarde caía con un sol de finales de verano ,que ya nos anticipaba la llegada del otoño con sus luchas diarias, con su correr para llegar a sitios que seguirán estando ahí ,cuando nosotros desaparezcamos y dejemos de tener prisa definitivamente.
Los niños apuraban en la playa los últimos días antes de llegar el colegio ,conscientes la mayoría de que el paraíso se acababa , porque ya nació con fecha de caducidad.
La arena lucía solitaria y con menos gente que nunca , adornando su plenitud dorada.
Solo unos pocos venían o iban allí , no sé si porque ya se acabaron las vacaciones o porque cada vez eran menos los afortunados que podían gozar de ellas.
Lo cierto es que todo presagiaba que el verano estaba pasando, que las rebajas daban paso a la normalidad de los meses que se avecinaban y que incluso el que portaba la sombrilla y la que lucía el pareo parecían mas irreales y fuera de lugar que hacia solo unos días.
La blancura de las calles me condujeron con vida propia al muelle, que silencioso, me miraba bostezante.
“Nos hemos quedado solos, ya se fueron los de fuera ,ya regresaron al sitio de donde quiera que vinieron , ya solo quedamos los que somos de aquí o los que estamos durante todo el año”,me dije para mis adentros , como disculpando la orfandad de rostros extraños con los que nos cruzábamos semanas atrás ,las largas colas que teníamos que hacer , para comprar hasta lo mas nimio , o los coches mal aparcados sobre cualquier acera, que se convertían en obstáculos insalvables para la buena circulación.
“No, no me quejaré porque esa fuente de ingresos que tan bien viene a la economía de nuestra ciudad haya volado hacia su lugar de origen”,me dije sinceramente, ”porque las calles y las plazas ,las playas y los cafés , se han vuelto más nuestros ,más de los que somos de aquí, de los que nos quedamos o de aquellos que nos vinimos , para definitivamente , asentar nuestra historia, mezclándola con la de esta tierra “.
Ciertamente ,os lo confieso , no extrañaré a los que se fueron ,dejándonos nuestra ciudad mas nuestra que nunca, devolviéndonos la rutina que alteraron, los ruidos que crearon ,ni el gentío que colapsaba la belleza de lo que nos rodea, porque ahora la arena de la playa, los graznidos aguardentosos de las gaviota , o el azul titánico del mar, parece mas nuestro y menos suyo , como si nunca se lo hubiéramos prestado ,como si ellos nunca hubieran estado aquí y sí nosotros , que estamos unidos a esta tierra de por vida , por orígenes, nacimiento y destino, porque elegimos quedarnos y no irnos a buscar a otro lado fortuna, porque quisimos venir aquí y hacer que nuestros hijos nacieran en ella ,en esta bendita tierra que es solo nuestra.

Tags: costas, desplazamientos, vacaciones.regresoa casa, fiestas, ligues

Publicado por anaespinosa123 @ 9:46
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