jueves, 11 de septiembre de 2008


Han vuelto a encontrar a sus amigos, regresaron a la rutina tediosa de un invierno gris que se avecina inexorable , como todo lo que definitivamente llega , aunque no queramos.
Han sido , para ellos, estos mas de dos meses, el disfrute inacabable de horas y horas de tirarse a la bartola y no pensar en nada, de dejar fluir el tiempo sin corsé ni ataduras, porque el verano parece infinito , cuando el almanaque se abre a primeros de julio.
Los libros en la mochila y los cuadernos sin mácula ,no son mas que paradojas del destino, porque a solo unos días ya nada volverá a ser igual y el verano transcurrido apaciblemente ,se les antojará lejano y como irreal.
Los parques de atracciones que visitaron, el hotel aquel tan estupendo , o la visita a los primos, donde quiera que estuvieran ,ya no “molará” nada entre los amigos y empezará a llevarse el hablar , durante horas , del nuevo juego de la consola , o de la profesora que mete partes” a todo lo que se menea”.
La vida cambia por minutos y por secuencias, cambia tan rápido , que , a veces , nos transmite su melancolía y su abatimiento ,llevando a nuestra piel a percibir como en un leve escalofrío , lo muy viaja y cansada que está de todos nosotros.
Ellos vuelven a su colegio o a su instituto y nosotros nos quedamos ,seguimos en nuestros trabajos , en nuestra vida cotidiana sin ellos, sin sus excusas para no acompañarnos al supermercado, sus reniegos para que repasen algo del curso por llegar, sus lamentos porque no ven lo bastante la televisión , o porque no se quedan sin pestañas delante de la consola , hora tras hora
Dejaremos de preocuparnos porque nos se bañen a las horas de la digestión y porque regresen de los mandados que les dimos , para que empiecen a hacerse mayores e independientes, para inquietarnos cuando suene el móvil , para decirnos que están malos o que han tenido algún problema.
Soñaremos con que encuentren su lugar en el mundo, reservándonos en él un lugar para nosotros ,no con su fama , ni con su posición social , ni con su dinero, sino con su aprecio , con su respeto y con su obra, con eso que queremos inculcarles cuando les reñimos y nos enfadamos y que ellos entienden como “ya están otra vez los viejos dando la paliza”
Porque sí somos los viejos del mañana ,los padres de los padres del mañana y los abuelos de los nietos de los padres del mañana ,somos los responsables de los ministros que pensarán las leyes para un mañana más justo ,de los jueces que dictarán sentencias de las que enorgullecernos todos ,de los barrenderos que quitarán la podredumbre de las calles ,de los albañiles que construirán los sueños ,de los poetas que los transcribirán al papel , de los filósofos que lo conjeturarán , y hasta de los curas que querrán darnos la absolución por los pecados que nos atrevamos a imaginar.
Se acabó la cita querida con los rayos de sol y la sal de la playa, con el desvaído ritmo de un despertador que se quedó en el empeño , porque nuestros niños, los hombres y mujeres del mañana, se forman hoy como siempre, hoy ,para ser el mañana ,auque no tengan conciencia de ello y muchos de nosotros , tampoco.

Tags: clases, dinero, libros, niños, colegios, institutos

Publicado por anaespinosa123 @ 9:47
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios