
Llegar honradamente y con la mirada limpia ,no es que sea difícil, es que es casi imposible.
Llegar ,por el hecho de llegar ,llega casi cualquiera.
Ruibal ha llegado, con paso firme y sin tropezones, con ganas ,pero sin falsas prisas , sin operaciones triunfos, ni grandes galas televisivas, sin darle coba a nadie , ni pedir favores.
Ha llegado, en suma , como se debe llegar.
Dejarán las madres, gracias a él de decirles a sus hijos pequeños: “estudia , que de mayor quiero que seas abogado” , para transmutarlo por un “dedícate a la música ,hijo, que tal vez llegues tan alto como Ruibal”.
No se asustarán los padres de niñas adolescentes cuando las vean colgadas del brazo de un músico en ciernes, porque pensarán:”bueno tal vez con el tiempo, llegue a sacar tan buenos temas como Ruibal”
No tiene nada que envidiarle Ruibal a Bisbal ni a Bustamante , con sus grandes compañías discográficas , ni su proyección televisiva , porque él genera su propia alma en cada letra y eso es como hacer terapia de grupo ,pero a lo bestia , y los que le siguen ,serán menos ,pero Ruibalistas hasta la médula.
Tiene mucho de lo que enorgullecerse Ruibal ,por estar ahí, por aguantar a pecho descubierto ,por hacerse a si mismo a cada paso.
Si es duro llegar, mas aun mantenerte ,y él ha conseguido lo uno y lo otro ,lo sigue consiguiendo cada vez que saca nuevo álbum, cada vez que da un concierto , porque el saber llegar, el saber estar en la vida, con la frente altiva, la mirada limpia y la honradez por bandera ,es ,para la mayoría de nosotros, hipotética premisa.
