
Cuando pasen solo unos días , se abrirán las puertas de los colegios para enfilar un nuevo curso en el que los profesores intentarán enseñar a nuestros hijos y ellos nos volverán completamente locos , con cualquier excusa , antes de cruzar esas benditas puertas, que para ellos significan ,en la mayor parte de los casos, el peor de los infortunios. En otros años, nos acelerábamos solo de pensar en lo que debíamos gastar para proporcionarles todos los libros necesarios para completar su educación. No era una cuestión baladí, puesto que una parte muy importante del sueldo de septiembre se iba en ello, sin contar que además debían proveerse también mochilas ,lápices y cuadernos, ropa....
Este año, como ya venía sucediendo , se ha ampliado la oferta de gratuidad de libros de texto, propugnándose la medida de que los libros no solo se abonen ,como en muchos casos ya se hacía antes , con becas individuales o colectivas ,sino que estos libros sean un préstamo que se le hace al alumno como si se tratase de los libros que leemos en las bibliotecas publicas y municipales. Me parece una idea que solo tiene puntos positivos , porque el que no quiera que su hijo/a tenga libros que pertenecieron a otro alumno , con comprarlos ,renunciando a la ayuda, ya le vale ,pero para los que nos acogemos a esta medida, podemos enseñarles a los niños el valor de los libros ,su buen uso ,y lo muy rentables que pueden llegar a ser bien utilizados.
Como los libros deben de usarse durante un periodo de al menos cuatro años y quien los estropee los paga, no solo involucramos a nuestros hijos en la tarea de cuidar y respetar los libros , sino que aquel que mire su dinero también lo hará obligando a su vástago a cuidar de su inversión y su buen nombre en el colegio.
Es importante respetar los libros y mas importante aún darles su debido valor, sin estropearlos ,ni tirarlos, como si fueran basura ,después de haberlos usado solo un año, completamente nuevo o destrozarlos “porque los he pagado y hago con ellos lo que me da la gana”.Pero no es menos importante el utilizarlos , no como mero adorno de estantería , sino como instructores de mentes, conocedores de miles de secretos e ilustradores de voluntades , que es lo que realmente son.
Como a mi, habría mucha gente que después de usar sus hijos los libros en el curso escolar correspondiente y aun teniendo hijos de edades parecidas , al año siguiente veía frustrarse sus intentos de aprovechar esos libros , porque las editoriales lo cambiaban o los maquillaban para hacernos gastar otra vez dinero .Ahora, afortunadamente , ese problema no existe ,porque se ha erradicado la distinción de quién está becado por no tener dinero su familia con que pagarle los libros, o aquel otro que estaba obligado a usar los de su hermano mayor o los de un primo o un amigo, todos pintarrajeados y con otro nombre en la cubierta del libro.Ya no existirán complejos , ni discriminaciones absurdas , porque los niños son todos becados por los impuestos que todos nosotros pagamos ,por ese dinerito que se nos quita de mes a mes o cuando damos un pellizco con algún trabajo ocasional ,y ahora todos los libros son iguales para todos , quitándose una barrera más para la integración.
Díganme por favor en qué mejor que en libros y en nuestros hijos se podría emplear el dinero de los impuestos, dándonos a los padres un respiro ,aunque sea mínimo , para coger el resuello de pagar ,pagar y pagar...
Este año, como ya venía sucediendo , se ha ampliado la oferta de gratuidad de libros de texto, propugnándose la medida de que los libros no solo se abonen ,como en muchos casos ya se hacía antes , con becas individuales o colectivas ,sino que estos libros sean un préstamo que se le hace al alumno como si se tratase de los libros que leemos en las bibliotecas publicas y municipales. Me parece una idea que solo tiene puntos positivos , porque el que no quiera que su hijo/a tenga libros que pertenecieron a otro alumno , con comprarlos ,renunciando a la ayuda, ya le vale ,pero para los que nos acogemos a esta medida, podemos enseñarles a los niños el valor de los libros ,su buen uso ,y lo muy rentables que pueden llegar a ser bien utilizados.
Como los libros deben de usarse durante un periodo de al menos cuatro años y quien los estropee los paga, no solo involucramos a nuestros hijos en la tarea de cuidar y respetar los libros , sino que aquel que mire su dinero también lo hará obligando a su vástago a cuidar de su inversión y su buen nombre en el colegio.
Es importante respetar los libros y mas importante aún darles su debido valor, sin estropearlos ,ni tirarlos, como si fueran basura ,después de haberlos usado solo un año, completamente nuevo o destrozarlos “porque los he pagado y hago con ellos lo que me da la gana”.Pero no es menos importante el utilizarlos , no como mero adorno de estantería , sino como instructores de mentes, conocedores de miles de secretos e ilustradores de voluntades , que es lo que realmente son.
Como a mi, habría mucha gente que después de usar sus hijos los libros en el curso escolar correspondiente y aun teniendo hijos de edades parecidas , al año siguiente veía frustrarse sus intentos de aprovechar esos libros , porque las editoriales lo cambiaban o los maquillaban para hacernos gastar otra vez dinero .Ahora, afortunadamente , ese problema no existe ,porque se ha erradicado la distinción de quién está becado por no tener dinero su familia con que pagarle los libros, o aquel otro que estaba obligado a usar los de su hermano mayor o los de un primo o un amigo, todos pintarrajeados y con otro nombre en la cubierta del libro.Ya no existirán complejos , ni discriminaciones absurdas , porque los niños son todos becados por los impuestos que todos nosotros pagamos ,por ese dinerito que se nos quita de mes a mes o cuando damos un pellizco con algún trabajo ocasional ,y ahora todos los libros son iguales para todos , quitándose una barrera más para la integración.
Díganme por favor en qué mejor que en libros y en nuestros hijos se podría emplear el dinero de los impuestos, dándonos a los padres un respiro ,aunque sea mínimo , para coger el resuello de pagar ,pagar y pagar...
