
Llegaron de dia porque no le temían a nada.Solo les precedió el silencio en la boca de los animales y la ceguera de todos los que no supimos verles mas que cuando ya era demasiado tarde.Debian de ser unos seis o siete,pero estaban bien coordinados y querian hacer daño,cuanto mas mejor.
Nuestros hombres habian salido-como cada día- aun sin amanecer a las faenas del campo,lo que los ocuparía hasta la caida de la tarde.Ellos lo sabian y se aprovecharon.
Yasez habia deseado tanto el hijo que engendraba mi seno,que no habia dudado en casarse conmigo,a pesar de que no ser de la aldea, ni tampoco musulmana
Nunca me preguntó de dónde venía ni que habia sucedido antes de conocerlo a él,solo me dijo sonriendome:
-¿Verdad que serás capaz de darme un hijo sano?Y yo le aseguré que si.
Ahora estaba en mi quinto mes de gestación y ya me sobresalia, abultandome la falda ,la incipiente barriga que en algunos meses daría forma a nuestro hijo.
Miraba por la ventana mientras preparaba el fuego,cuando oí los primeros gritos.Intuí el mal en el viente,palpé a su gozoso contacto el odio y la muerte que nos acechaba.
Me acurruqué-temerosa- de cualquier modo sobre el muro,cerrando mis ojos para intentar ahuyentar el miedo que tantas veces me había acechado,ese que ahora intuía que había llegado hasta nuestras casas para sembrar la destrucción.
No quería oir,deseé ser muda y ciega, para no ver a aquellos jovenes guerrilleros que no sobrepasarian los dieciseis o veinte años ,entrar como lobos sedientos de sangre en nuestra aldea,deseé morir alli mismo para cerrar los ojos a aquel espanto de jovenes harapientos y armados escupiendo a ancianas que les triplicaban la edad,mientras les jalaban de los pañuelos,hastahacerlas caer,manos sucias separando de sus madres a niños de pecho a los que arrojaban al suelo para patearlos ,cuerpos vencidos por la guerra mancillando a niñas adolescentes,aun sin pechos que cubrir,desnudas y expuestas a los voraces apetitos de los que las violaban,gritando sin ser oidas por el cielo,tan asustadas y temerosas como yo misma.
Era mi pueblo,mi gente,niños a los habia visto crecer en los ultimos años,ancianos a los que había respetado,pueblo de campesinos que me habían ayudado con su bondad,demasiado rectos y honrosos para verlos a todos ahora conducidos como ganado,encañonados con el odio mas fanatico ,humillados por ser diferentes a los que ostentaban la fuerza y el poder de la sinrazón.
Ahogué el miedo de mi garganta y me abracé el vientre,al ver que un par de guerrilleros rebuscaba casa por casa ,sacando como botín de su interior asustados vecinos que recibían como
contestación a sus súplicas culatazos y patadas
Agazapada como estaba lo ví entrar con sus ojos azules brillando en la semipenumbra de la habitación.Me quedé muy quieta esperando que se fuera,imitando a las bestias que ante el peligro que las puede llevar a la muerte,prefieren ognorarlo a ver si este se da media vuelta y se marcha.
Pero esta maldad pura en forma humana me agarró por los cabellos de golpe levantandome con fuerza hasta el hueco de la ventana para que viera como sus compañeros desnudaban y ataban a un árbol a las mujeres más ancianas,privandolas totalmente de sus pañuelos y
batas,para ,despues de rociarlas con gasolina, prenderles fuego.
Vi acuchillar a jovenes menores de doce años que lloraban y suplicaban sin hacer nacer la piedad en sus corazones muertos,violar a niñas de poco mas de seis,muriendo reventadas,vi capar como si fuera un cerdo a un anciano impedido y ciego,mientras mi captor me violaba desde atras y mi hijo se revolvía de asco en mis entrañas.
Pude escuchar su voz ,en todo momento,susurandome y su aliento quemandome la oreja;
-Cerda sucia,musulmana de mierda
Tuve ganas de gritarle que no lo era,que sólo era una chica normal como él,pero...¿no lo eramos todos?¿no era un chico normal aquel al que acababan de sesgarle los testiculos aun
sin forma madura,para ahogarlo con ellos,aquel mismo que un dia me trajo florecillas robadas al campo para agradecerme un poco de leche que le di de mi mejor cabra?¿No era normal
aquella anciana que me enseñó a coser puntadas largas a la que ahora violaban para despues seguir igual suerte su hija y su nieta?
No dispararon un solo tiro,porque no querían desperdiciar sus balas en alguien como nosotros que-decían- valian menos que la pura mierda,jactandose de que con sus manos harían la limpieza que tanto tiempo se habia atrasado.
¿Dónde se habia escondido tanto odio,dónde tanta culpa.,dónde tanto
dolor y tanta rabia?Las lagrimas me deformaban la realidad que veian mis ojos distorsionada.Llegué a pensar que nunca jamas podría olvidar tanto horror,cuando en los ultimos empellones del hombre,con la sangre ya manando de mi como fuente, palpó mi vientre duro
y firme y separandose ,agotado , pero no sereno,me escupió sin mirarme:
-Asi que guardabas un secreto ¿eh cerda?
Un gorro escondía su cara, pero sus ojos relucian de odio.
Grité como la condenada que era cuando lo vi sacar un machete de su espalda y agarrarme con fuerza contra él.Grité sabiendome perdida cuando rajó mi vientre sacando de él a mi hijo.
Me volví loca con su cuerpecillo muerto entre mis manos rojas de la sangre que me mataba.
Pero lo que mas dolió a mi corazon fue ver la cara de mi asesino con la mascara quitada,libre ya de toda condena o ápice de culpa, ante la liberación que le brindaba la proximidad de mi muerte y descubrir en ella al hermano que dejé en mi aldea, siendo aun un niño.
