
La lluvia por la que implorábamos para sembrar campos y limpiar calles y atmósfera , ha venido, pero no como el maná, que nos regalaban desde el cielo , sino manando por doquier, en apocalípticas horas ,con riadas de agua y barro , llevándose lo mejor de nosotros mismos ,dejándonos anegados y yermos, sin saber cómo salir de esta situación
Se solicitarán ayudas y se solventarán salidas para mejorar la tragedia ,pero la más leve amenaza de lluvia compungirá los corazones de los que han sufrido en sus carnes las perdidas de enseres familiares, la desgarradora visión del coche imprescindible para salir a trabajar o el negocio llevado a la ruina
No faltarán manos que ayudar porque los vecinos estamos para eso y cuando se vive en un sitio pequeño y tenemos la suerte o la desgracia de conocernos todos de toda la vida, hay veces que nos odiamos y criticamos por cualquier cosa, pero cuando las tortas se queman , también estamos prestos para lo que haga falta
Las escobas ,arma imprescindible en esta guerra contra la rebelión de la naturaleza , limpiarán el barrizal , y se recuperará, algo ,pero poco , porque todo ha quedado prácticamente inservible, pero se restablecerá la calma, cuando pasen los lloros angustiados por lo que ha sido y lo que pudo ser ,los cabreos justificados y la pena por lo que tardamos tanto en conseguir , para que vengan unas pocas horas de lluvia y pase esto
No puedo dejar de cabrearme por los que dicen que peor hubiera sido perder la vida y cierto que es, pero...¿ es que la vida no es ese coche que nos acarrea a los niños al colegio, y que ahora está no se sabe ni por dónde?,¿no lo son acaso los libros de la biblioteca que nos hacen llorar con su sola visión a los que disfrutábamos de ellos, perdidas para siempre las historias que tanto nos gustaban? ,¿o no lo es , finalmente , el retrato de la abuela con su foto sepia colgada junto a la puerta del salón?
“Hasta aquí subió la riada” , dirán unos , enseñándonos su casa magullada y amarronada ,pura cara de niño malo después de jugar con barro
”Me salve de milagro” , gemirá desconsoladamente otra mujer-“porque me subí a una cómoda regalo de mi boda y desde allí me sacaron los vecinos a empujones partiendo la ventana como pudieron, que poco más y no lo cuento”
La lluvia nos ha pasado por encima como pueblo ,como gente unida por la desgracia, como ciudadanos que somos , hoy por hoy , de la desventura y el infortunio, pero tenemos valor y fuerza, sorberemos nuestras lagrimas y pediremos lo que haya que pedir, nos quejaremos hasta al cielo que nos mandó la lluvia , si es que hace falta, pero recuperaremos lo que perdimos con la lluvia y el barro y volveremos a ser lo que antaño fuimos
De momento estaremos hospedados en cualquier parte, con los niños sin escuela y los libros de la biblioteca muertos por ahogamiento ,pero volveremos a ser lo que siempre fuimos ,barriendo lo que haya que barrer para sacar lo mejor de nosotros mismos ,sorbiendo lagrimas de barro por lo mucho que se ha perdido, pero sin dejar de luchar.
