
Uno de los hombres más gordos del mundo, el mexicano José Luis Garza, ha fallecido este martes a los 47 años a consecuencia de un infarto, según han anunciado los servicios médicos del Estado de Nuevo León, en el norte del país.
Pesaba 450 kilos y murió mientras era trasladado a un hospital desde su casa en un barrio de Monterrey, donde tuvo que derribarse un muro para que pudiera salir. El fallecido pesaba actualmente 90 kilos más que su vecino Manuel Uribe, de Monterrey, registrado en 2007 como el hombre más gordo del mundo con 560 kilos, de los que ha perdido más de 200 gracias a un régimen.
Pesaba 450 kilos y murió mientras era trasladado a un hospital desde su casa en un barrio de Monterrey, donde tuvo que derribarse un muro para que pudiera salir. El fallecido pesaba actualmente 90 kilos más que su vecino Manuel Uribe, de Monterrey, registrado en 2007 como el hombre más gordo del mundo con 560 kilos, de los que ha perdido más de 200 gracias a un régimen.
Podríamos decir que los dos mexicanos son la cara y la cruz de una enfermedad, que es la obesidad mórbida, que lacra nuestra sociedad, lastimando a las personas a las que afecta, rebajándoles su autoestima y su confianza en si mismos, haciéndoles caer en otras muchas enfermedades a las que va asociada como la diabetes, la hipertensión, los problemas cardíacos y la depresión
Deseemos que sean muchos los Uribes que logren tomar las riendas de su vida y de su cuerpo y que sea el último en caer en esta cruenta guerra José Luís Garza, un hombre grande y una gran persona
