sábado, 23 de mayo de 2009

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Ni Paca, ni Paquita, ni Frasquita, Francisca, como su abuela de Grazalema que al que darse muy joven huérfana de padre y madre, casaron con un agricultor rico y mayor, los abuelos, pensando en la bondad que le depararía el destino, sin saber que éste ya había previsto para ella, que moriría entre dolores de parto con solo 36, cortos, años de vida. Francisca Albertos, natural de Arcos y nacida para parir hijos que alimentaran la tierra, no se quiso resignar a su suerte, como no lo había hecho su madre, al que el mismo destino trágico dejó viuda y madre de cinco hijos, en los aldabonazos de salida de la guerra civil Niña trabajadora y de inteligencia atenta y perceptiva, como la de los pájaros del Edén, no fue a la escuela, sino que la escuela fue a ella y a diferencia de estos tiempos en los que a los niños les debe obligar la policía a no ausentarse de las clases, mandando recado a casa de porqué han hecho novillos, ella entró a ayudar a una maestra que le pagaba recados y deberes domésticos, en clases de matemáticas y de aritmética, intentando ponerla al nivel de los niños, que siempre habían tendido la dicha de ser enseñados por ella -“La gente de campo estudia bien y son excelentes alumnos”-me confesó con orgullo de maestra, ya anciana Y es que la gente de campo como ella o yo misma, creemos en el poder de la educación, del trabajo y del esfuerzo, creemos en la gente, no importa su condición social, ni sus orígenes. Francisca, ya de mocita, dio clases a niños de los Pagos, abandonados por la mano de Dios, a los que llegaba un maestro y se asustaba y se iba. Y sus clases, asentadas en barracones de bodegas abandonadas, cada vez estaban más llenas y cada vez se aprendía más y fue reconocido su merito y se la nombró maestra, pero nunca le bastó, ni se rindió, siendo una guerrera, una luchadora a favor de los demás, porque pedir para los demás, solo puede acarrear la honra. Tiene a sus espaldas los mejores policías salidos de sus clases, los mejores funcionarios, la gente mas honrada de media provincia, porque creo de sus propias manos y la generosidad del pueblo, que la vio nacer, colegios donde los niños, que no podían hacerlo de otra forma, estudiaran cerca de sus casa, vistió palios y los sacó a la calle con colectas y llevó luz a barriadas obreras y trabajadas, que no la tenían . Como bien dijo ella misma…no se puede contar su vida , en tan pocas líneas.

Publicado por anaespinosa123 @ 7:52
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