lunes, 25 de mayo de 2009


Decido abrir mi corazón a una nueva era basada en valores eternos Las cosas ocurren cuando tienen que ocurrir. A cada cosa, su tiempo. Creo de corazón que una nueva consciencia está creciendo a ritmos mayores que en el pasado, y que nosotros somos una gota de agua en ello, una gota de agua creciente y muy activa. Somos instrumentos del universo, del amor, somos uno con nuestros hermanos, llevamos al dios dentro, y si actuamos de acuerdo con ello, con pensamientos, palabras y obras coherentes con estos principios, el mundo se transformará. Hablo de cosas simples, ancianas, valores eternos, nada esotérico ni complejo ni nuevo: amar al otro como a uno mismo es parte del camino de la felicidad. Empezamos una nueva semana, la última de Mayo. Y con ello nos acercamos al mes de Junio, el mes de Vesak en sánscrito, el del despertar de Buda. Para quienes esto no les diga nada, unas fechas igual de válidas que cualquier otras para examinarse y, quizá, emprender cambios. ¿Qué hace falta para tomar decisiones? A menudo, con el fin de año decidimos dejar de fumar, o cuidarnos más, o estudiar aquello que hace tiempo que queremos, o cambiar de trabajo, o ... ¿por qué no aprovechar este momento, la última semana de Mayo, los días previos a esta celebración del despertar, del cambio de vida, para tomar decisiones? Decido amar a los demás como a mí mismo. Sentir su alegría como si fuera la mía, y su dolor como si a mí me doliera. Decido dar sin esperar recibir, y sentir la alegría de quien da sin condiciones. Decido reconocer cuando lleguen y apartarlos de mi a los pensamientos, palabras y acciones malas, las que me dañan y las que hacen daño a los otros. Decido no reaccionar con emociones fuertes a los pensamientos que me asaltan, sino observarlos y observarme, y aprender de ello. Decido que en mi habita dios, buda, la energía entera del universo, y que dejaré que salga fuera con toda su fuerza e intensidad. Decido vencer mis miedos, mis ataduras, mis egoismos y, con ello, ser libre para ser yo, y serlo en favor de los demás. Decido ser luz, y luchar contra la oscuridad. Y decido soñar, hacerlo como si pudiera conseguir todo lo que me proponga, atreverme a ser yo y vencer las barreras. Un abrazo, hermanos. Un abrazo de corazón a todos. Nos encontraremos en el camino del amor, donde reconoceré vuestra luz y os sonreiré.

Publicado por anaespinosa123 @ 9:29
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