
No me extraña lo más mínimo que un cura se niegue a bautizar al sobrino de un homosexual, que iba a ser apadrinado por él, porque ya se habían negado en otras ocasiones a hacerlo con hijos de personas no casadas o ateos, o a impartir la comunión a niños con discapacidades intelectuales o a casar a personas con discapacidades físicas, alegando para ello, su dificultad para concebir .
Tampoco es una novedad que sus colegios concertados tiendan la mano gustosamente a los fondos públicos, pero que se nieguen a aceptar-más o menos sutilmente-a chicos, problemáticos o emigrantes.
Lo que sí que me sigue sorprendiendo es la tozudez de algunos en no ver a la iglesia como realmente es, con preceptos que no se han movido desde que San pedro se puso del revés, principios caducos y rancios que denigran a la mujer , negándole el lugar que le correspondería en sus filas, obviando autonomía y poder a los creyentes de base para tomar decisiones sobre quién elige a su máximo dirigente, desautorizando el amor y no el poder del oro y el dinero.
Cuando una organización ha hecho tanto daño históricamente a un pueblo, como la iglesia católica al español, con 500 años de inquisición, que desterró españoles de origen hebreo y árabe, por medio mundo, persiguiéndolos como perros rabiosos y despojándolos, en la “cruzada”, de todos sus bienes, obligando a los que se quedaban a abjurar de su fe verdadera y convertirse en una máquina que engranar al poder estatal , no debería al menos ser tan fácilmente olvidado.
Pero a nosotros nos gusta la parafernalia, los uniformes de los niños, los trajes de novia de las niñas y los de marineritos y almirantes para ellos, nos gusta ir al Rocio…a bailar y rezar, pero sobre todo a beber y bailar, ante una imagen que se menea mas que una batea en el día del Orgullo ,o siguiendo unos pasos que solo son imagen de lo que la iglesia quería invocar en el pueblo, a base de fuego y sangre de inocentes.
Cuando se produjo la rebelión militar, la iglesia se puso, como antes con Mussolini o con Hitler, de parte de los rebeldes y usaron la quema de iglesias y el asesinato de curas , como excusa para bendecir tanques y extender su poder , como antes hicieron con América, a bordo de las naves que los invadían en cuerpo y alma.
Y es que nos va la marcha y una ceremonia mas que una feria o una playa, porque no somos tan modernos para ir de pensadores, ni plantearnos en qué podemos, no ya ayudar a los demás, sino para no meternos de lleno en su vida, porque no somos mas que hijos de inquisidores y de chivatos, de gente que atesoró el miedo en el cuerpo-durante generaciones- igual que otros atesoraron el dinero o el poder. Por eso llevamos a nuestros hijos a bautizarlos, aunque no creamos, porque es duro vivir siendo diferente y ellos-en cambio- llevan la bandera del orgullo de ser lo sea que son y apoyarlo, admirándose y regalándose en ello.
Pero pronto no serán mayoría, porque la Tierra será-finalmente- de los descreídos en su fe, de los variados, de los homosexuales y de los que ven la divinidad del hombre en querer sobrevivir un día mas en esta miseria, porque estamos hechos a semejanza de nuestras acciones y no podemos tirar la primera piedra, si nuestra casa apesta, ni mirar por encima de la mitra, a quien va a pie de calle, con la frente limpia y la mirada recta.
Es el amor el que nos inspira y guía, el mismo que iluminó a los ascetas y pensadores, sin religiones, ni creencias, mas que en el poder del hombre, de su unión con otros hombres, iguales y diferentes, porque no importa ser manzana o pera, sandía, melón o berenjena, solo importa crecer y nutrirte de los rayos del sol y vernos como hijos del mismo planeta, sin preceptos, ni normas en las que no creer ,sin hipocresía que echarnos a la boca, ni mentiras que repartir a doquier. http://anaisabelespinosa.blogspot.com/
