
Que es lo que más abunda, por desgracia, porque si se paran a pensar, aunque solo sea por un minuto, ¿a que le salen a pares?...pues eso.
Y es que la gente es muy cochina y no lo digo porque dejen todo tirado por el suelo y el espacio publico lo traten como si fuera un vertedero, que también, sino porque nunca dan la cara, se esconden tras su necedad o su miseria y las más de las veces, tras tanta hipocresía y falsedad, que raramente llegas verles las intenciones .
¿No me digan que no han visto las fotos de Berlusconi con las chicas en plan maharajá, pasándoselo de aupa, a costa del erario italiano?
Es que es de vergüenza, no que el hombre tenga instintos primitivos y le vaya más la marcha que a Alaska el tinte y lo hortera, sino porque representa a un país y a unas ideas conservadoras, a las que les está haciendo un flaco favor, pero claro yo soy una idealista que cree que los políticos, sean del signo que sean, deben procurar el bien de todos, no ya a nivel local o nacional, sino universal…y así me va el baile de los números.
Mientras Berlusconi se lo pasa de miedo, la madre de un compañero de mi hijo en el instituto, que reverenciaba y lamia las suelas al director de primaria, ahora- lo que son las distancias y que el hombre ya no detenta poder, porque se ha jubilado-lo critica con descaro diciendo ,no la realidad, que su niño siempre ha sido y será un tarugo, sino que el hombre tuvo la culpa de todo por no permitirle hacer, lo que al niño le daba la gana.
Y es que educamos por el Dunia y los consejos de la tele y nos gusta mas un bodrio de la Belén Esteban y una novela del corazón, a la hora de la siesta, que un libro entreabierto, que se sabe que muerden y son peligrosos, a menos que los dejes quietos en la estanterías y solo les quietes el polvo, de ven en cuando.
Porque la buena educación, esa, que consiste en respetar y que te respeten, ha pasado de moda y ahora lo que se lleva es el botellón y las litronas, la marcha, marcha, marcha y aunque den los libros, gratis en los colegios, los niños no los abren y repiten más que los garbanzos con habichuelas, los angelitos, porque la consola no les falta y los videojuegos de última generación tampoco, aunque les regalen a sus padres tantas calabazas y tan gordas, que si las pudieran vender en el mercado, ya tendrían, al menos, trabajo, las criaturitas ,el día de mañana.
Y después, cumplen los 17 y se les acaba secundaria y se hacen mayores y la vida les echa la zarpa y los padres se te quejan de que es que tú tienes suerte con tus hijos,que te han salido buenos estudiantes, tú, que pasabas las tarde partiéndote la espalda ayudándoles a estudiar, a ti, que te duele la garganta de tanto negarte cuando te comparan con sus amigos en salidas ,en gastos y en móviles, tú mismo, que te comprometiste con la vida y que intentas ganarle la partida de sacar adelante a gente honrada y cabal, aunque ya no esté de moda.
En silencio , el mundo gira a tu lado y te sientes un bicho raro, porque ves a las niñas de 15 años, con pintura en los ojos y pelos de insólitos colores, saliendo hasta hacerse el día sobre sus calzas y los compañeros de tus hijos, fumándose porritos en la puerta del instituto, mientras a ti te entran escalofríos al pensar que aún te quedan hijos por criar, por empezar de nuevo esta guerra en la que las balas no matan, pero ahogan el futuro.
“Tu te esfuerzas y llegarás” ,les predicas muchas veces en el desierto, aunque sabes por experiencia , que los que llegan seguro, son los trepas, los lame suelas, los que no valen nada mas que las reverencias que hacen , pero te grabas en el cerebro que el que llega por su esfuerzo , no deja pasar a un trepa, es un filtro, y por eso hay que llegar, hay que escalar mas que la basura que nos inunda, correr mas rápido que aquellos que ponen zancadillas, resistir mas que aquellos que nos copian, no dejar pasar ni a uno, porque se multiplican como la mala yerba, asfixiándonos luego a todos con sus horteradas, con sus chulerías, cuando no son más que trepadores de asfalto mal acerado. http://anaisabelespinosa.blogspot.com/
