miércoles 14 de octubre de 2009
Según explicó el secretario permanente de la Academia Gunnar Öqvist, en la rueda de prensa que siguió a la proclamación, Elionor Ostrom ha desarrollado la teoría sobre como los fondos y recursos públicos deben ser controlados y empleados para la survevivencia del Estado del bienestar con régimen de seguridad social.
Elinor Ostrom, la primera mujer en recibir el Nobel de Economía, ha trabajado en temas relacionados con la gestión de los «recursos comunes» y la necesidad de que esa gestión o explotación la realicen los propios usuarios.
La autogestión es el sistema más eficiente para administrar este tipo de recursos. El estudio de la «tragedia de los comunes» tiene una larga tradición en la literatura económica. Es sabido que, históricamente, muchas especies animales han estado o están amenazadas por la extinción. Las pesquerías es, sin duda, el ejemplo más utilizado.
Elinor Ostrom ha desafiado el conocimiento convencional que dice que la propiedad común suele estar mal gestionada por sus comuneros y que debe regularse, ya sea por las autoridades centrales o por un sistema de privatización.
Con base en estudios numerosos sobre el manejo por parte de los usuarios y explotadores de bosques, minerales, alimentos, zonas turísticas, bancos de peces, pastos comunales, lagos y aguas subterráneas, Ostrom concluye que los resultados son, la mayoría de las veces, mejores cuando son los propios «comuneros» los que gestionan.
Comienzos difíciles
Nacida en 1933 en Los Ángeles, Ostrom creció en una época de depresión económica, en una ciudad donde el agua dulce es un bien preciado, por lo que experimentó de primera mano el valor de los recursos naturales y la sostenibilidad desde niña.
Ostrom se licenció en 1954 en la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y se trasladó a la costa este del país, donde estuvo tres años trabajando para un bufete de abogados en Boston.
Sin embargo, no se sintió del todo integrada y volvió a su ciudad natal para retomar la Universidad, en una época en la que pocas mujeres continuaban con sus estudios de posgrado y eligió la gestión del agua como tema de sus tesis. Obtuvo su doctorado en Ciencias Políticas en 1965 en la Universidad de California en Los Angeles.
Pese a unos inicios difíciles pronto destacó en la discusión improvisada y se interesó por las discusiones políticas, disfrutaba defendiendo y escuchando las dos partes de las cuestiones políticas, por lo que no fue una sorpresa para su familia que se decantara por esta rama en la Universidad.
Ocupa la cátedra Arthur F. Bentley de Ciencias Políticas y es profesora de la Escuela de Asuntos Públicos y Ambientales de la Universidad de Indiana en Bloomington.
Mediante la combinación de datos de fuentes que van desde sondeos hasta imágenes satelitales, Ostrom ha descubierto principios que gobiernan la sustentabilidad exitosa y que desafían el saber convencional.
Desde la cuenca del Amazonas hasta el Círculo Polar Ártico, los bosques proveen una abundancia de recursos (madera, combustible, minerales, alimento y turismo) pero afrontan su rápida agotamiento.
Mediante medidas sociales y ecológicas en conjunto con predicciones de los procesos de decisiones humanas, Ostrom ha subrayado condiciones que permiten el uso más productivo, pero ha enfatizado que ninguna política de gestión por si sola puede controlar la deforestación en todos los entornos.